lunes, 11 de enero de 2016

Gregorio Luri:en cuarto de primaria se sabe quien va a fracasar

La filosofía ayuda a pensar y despierta el pensamiento crítico pero siempre que leo a un filósofo lo hago con cierta aprensión, porque algunas de sus ideas  han sido el origen de conocidas y sonadas tragedias de la humanidad. Millones de seres humanos a lo largo de la historia han sido perseguidos, maltratados,  despreciados, discriminados o asesinados como consecuencia práctica  de la obra de algún filósofo. Con esto no quiero provocar ninguna aversión  ni menospreciar todo lo positivo de  los filósofos y la filosofía, que es mucho, sino avisar de que hay que acercarse a este campo con cierta madurez intelectual.

Dicho esto, leo  una entrevista a Gregorio Luri, profesor y filósofo, en el siguiente enlace http://goo.gl/PCHuSD . Hay afirmaciones suyas  con las que no estoy de acuerdo y otras con las que me identifico. Voy a hacer un resumen de estas últimas y aludiré a algunos datos curiosos que menciona.

Para poner en antecedentes Gregorio era un niño pobre – en eso coincidimos -, que nació en Navarra en 1955  y que recibió cariño y buenas enseñanzas de sus padres. Lo digo porque habla bien de ellos y por algunas de las ideas que le transmitieron –siguiendo su propio relato-, como el “amor por el trabajo bien hecho” o “huir de las excusas, que infectan el alma”

Habla en la entrevista de una doble diferencia entre los niños ricos y los niños pobres. Por una parte “a los niños ricos le  refuerzan en casa lo que aprenden en la escuela, mientras que para los pobres hay muchas cosas que o las aprenden en la escuela o no la aprenden en ninguna parte”. Lleva mucha razón y estoy de acuerdo en que hay que suplir de alguna forma estas carencias, pero me llega un titular de hoy mismo con unas palabras Emilio Calatayud, Juez de Menores de Granada, que me hacen pensar que la cosa se está igualando en lo negativo. Dice así el titular: “El gitanillo robagallinas es pasado. Cada vez hay más “niños bien” delincuentes”. Unos y otros necesitan ayuda, en ambos casos hay que suplir carencias de los padres que afectan al conjunto de la sociedad. No hay que quitar a unos para darles a los otros; en educación hay que darles a los dos porque nos jugamos mucho todos.

Abundando en esta primera diferencia aporta una serie de datos que son interesantes y que resumo a continuación:
  • Un niño culturalmente rico escucha un promedio de 2160 palabras por hora, mientras que el niño pobre apenas llega a las 620.
  • El momento crítico para los niños es tercero de primaria donde  pasan de aprender a leer a aprender leyendo. Los que mejor leen más aprenden y las diferencias iniciales se incrementan. En cuarto de primaria se puede identificar a los niños que fracasarán académicamente.
  • La segunda diferencia entre niños ricos y pobres a la que alude es la “agenda”. Para encontrar trabajo no es lo mismo la agenda de un padre rico que la agenda de un padre pobre. En esto estoy totalmente de acuerdo, por eso debemos plantearnos que herramientas creamos para favorecer la movilidad social, sabiendo que todos no pueden estar arriba, pero tampoco es sano que estén siempre los mismos sino los más capaces, evitando dejar talentos por el camino por falta de medios o  por carencias de su contexto inmediato.
  • Abundando en lo anterior afirma Luri que “a los niños pobres hay que ofrecerle nuestro respeto y no nuestra lástima. Por eso hay que decirles que no existe alternativa pedagógica a los codos”. Llenar a los pobres de subvenciones sin más no es lo adecuado; terminan haciendo lo mismo que el niño rico al que le dan muchos caprichos: no valoran lo que reciben. Cuando se da una subvención hay que exigir responsabilidades por su uso o desuso, de la forma más adecuada, pero hay que exigirlas. He gestionado programas públicos con discriminación positiva en favor de niños con necesidades que quedaron cuasi desiertos. Hay que enfocar bien estos programas, con sentido común, huyendo de programas generalistas,  pero hay que exigir responsabilidades dejando al margen la lástima sin más.

Hace Luri una aportación para manejar las diferencias culturales familiares que me parece interesante, pero como todo, habría que comprobar en la práctica su eficacia. Señala tres acciones: mejores profesores, más horas de escuela y una instrucción lineal (creo que esto último consiste en plantearle al niño un problema , la información para resolverlo y la comprobación de la exactitud de la respuesta. Algo parecido a lo que se hace en la formación on line y la mayor parte de los juegos educativos por ordenador).

Para no extenderme en exceso, termino con una selección de ideas del profesor Luri que me parecen interesantes, sin añadir comentario alguno:

“El mérito antiguo tenía que ver con la información que manejaba una persona; hoy, cuando la información es cada vez más asequible, lo valioso es lo más escaso y lo más escaso es la atención y la capacidad para identificar, buscar y ordenar la información valiosa, es decir, el criterio”
“El ignorante no tiene interés por lo que ignora porque no sabe ni que lo ignora, mientras que cuanto más sabemos de algo, más interés le descubrimos, más fácil aprendemos cosas nuevas y con más placer lo comunicamos.”
“Los grandes hombres comparten una característica un poco deprimente: todos trabajan mucho.”
“La idea de que la educación ha de desarrollar todas las capacidades del niño sólo pudo nacer entre pedagogos sin hijos que nunca impartieron clases a adolescentes. Hay muchas potencialidades que deben reprimirse: el robo, la mentira, la laxitud, etc.”
“Eso que llamamos cultura es posible porque somos capaces de abrir un espacio para la reflexión entre la aparición de un deseo y su satisfacción. Los deseos son caprichosos y se despiertan sin pedir permiso en cualquier parte. Yo defiendo el poder educativo de la frustración, que es la represión que es capaz de ejercer un pastelero sobre sí mismo para no comerse los ingredientes mientras hace un pastel.”
“Eso que llamamos educar hay que tomárselo con mucha humildad. Podemos colaborar en el desarrollo de nuestros hijos y, sobre todo, evitar ciertos errores de bulto, pero la vida de nuestros hijos nunca está dúctilmente presente ante nuestras manos
“Yo defiendo la introducción de dos nuevos artículos en los derechos del niño: "Todo niño tiene derecho a tener unos padres imperfectos» y «Todo niño tiene derecho a tener unos padres tranquilos".
Educamos por impregnación. El órgano educativo de nuestro hijo es el ojo, no el oído. Y la impregnación es más eficaz cuando no sabemos que estamos educando, cuando nos comportamos espontáneamente, cuando mejor se exhiben nuestras convicciones morales”
“Hay cuestiones escolares que tienen que ver más con los derechos civiles de una ciudadanía adulta en una sociedad liberal que con las opiniones de los pedagogos. La educación diferenciada o la educación en casa son dos ejemplos. Si el ciudadano propietario está convencido de que nadie puede imponerle una ideología política, una religión, una orientación sexual o estética, un modelo familiar, etc., ¿por qué ha de confiar la educación de sus hijos al Estado?”
“La educación del carácter es esencial en la tradición pedagógica británica y no se puede decir que les haya ido mal. Se ha llegado a decir que las guerras mundiales las ganaron los británicos en los campos de deporte de Eton.”
Pues para terminar invitaros a pensar en todo lo recogido en esta entrada y a concretar uno o dos puntos de mejora.
José Antonio de la Hoz

viernes, 8 de enero de 2016

Por qué es importante la práctica para adquirir conocimientos y habilidades permanentes



Un estudiante atiende y codifica solo una pequeña parte de los estímulos que recibe de su entorno, reteniendo lo aprendido inicialmente en la memoria de trabajo o a corto plazo, llamada así porque almacena conocimientos de forma temporal y finita.

Para que lo almacenado en la memoria a corto plazo permanezca en el individuo más tiempo, tiene  que transferirse a la memoria a largo plazo, donde almacenamos conocimientos durante más tiempo (décadas).  Esa transferencia se produce usando diversas estrategias y la actividad práctica es clave en el proceso.

En el aprendizaje influyen elementos como la inteligencia y la motivación, entre otros, pero el ensayo y la práctica son necesarios, y en muchos individuos suficiente, para que  se produzca.

Con el ensayo y la práctica deliberada el aprendizaje mejora en, al menos, los siguientes aspectos:
  • Aumentan las probabilidades de que lo que se aprende sea a largo plazo y recuperable.
  • Aumenta la capacidad del estudiante de aplicar elementos de conocimiento de manera automática y sin reflexión previa.
  • Se automatizan las habilidades, permitiendo al estudiante usar lo aprendido para acceder a tareas más exigentes.
  • Aumenta la transferencia de destrezas ejercitadas a problemas nuevos y más complejos.
  • El estudiante entra en un proceso de mejora permanente que, junto a otras ventajas obtenidas,  alimenta la motivación para seguir aprendiendo.

Por todo lo anterior es importante que los padres refuercen en sus hijos el proceso de aprendizaje y adquisición de habilidades con, entre otras, estas actitudes:
  • Poner a los hijos a realizar  tareas de aprendizaje desde pequeños, a una hora fija y en un lugar distinto al que habitualmente frecuentan. En las edades más tempranas se acudirá al juego como estrategia (emborronar papeles con lápices de colores, juegos educativos, etc.)
  • Los pequeños encargos en casa, que se van complicando con el tiempo, ayudan a adquirir habilidades y destrezas. En el proceso de aprendizaje se valora el esfuerzo y se quita importancia al error.
  • Para que el ensayo y la práctica se produzca, de forma más o menos efectiva, es necesaria la fuerza de voluntad. Esta habilidad no se improvisa y hay que cultivarla permanentemente.
  • Cuidado con los “hijos inteligentes”, que son aquellos que con poco esfuerzo sacan buenas notas. En algún momento esto deja de producirse y es necesario que acudan al ensayo y la práctica durante más tiempo del que dedicaban, pero sin la fuerza de voluntad necesaria.
  • Es necesario que los padres estén más pendientes de sus hijos en la adquisición de los primeros conocimientos y habilidades instrumentales, en la educación infantil y primaria. Son necesarios unos buenos cimientos donde poder construir.
  • Cuidado con la comunicación padres – hijos. En los primeros años de vida – y siempre -, hay que evitar los juicios peyorativos y humillantes, del tipo “eres tonto, inútil, incapaz, no sirves para nada…”, que inciden en la motivación presente y futura para trabajar. 
  • Es difícil que los hijos realicen actividades encaminadas a aprender si los padres no realizan ninguna (leer periódicamente un libro, aprender a realizar tareas distintas de las habituales, ir a una biblioteca, ir al zoo, etc.)


Termino, como siempre, con una frase. En esta ocasión de Roger Schank, que ha sido profesor e investigador en instituciones tan prestigiosas como la Universidad de Stanford, la Universidad de Yale o la Universidad Carnegie Mellon en campos como la psicología y las ciencias de la computación:

“Aprendemos cuando hacemos las cosas. No cuando nos las explican”

José Antonio de la Hoz

Fuentes: elaboración propia y  "American Psychological Association" 


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Dejemos a los niños que escojan sus juguetes y no las ideologías

Hace unos días visitaban Granada dos sobrinos de cuatro y nueve años. Iban a  pasar el Puente de la Inmaculada  con sus padres y estos nos los  iban a dejar unas horas  para celebrar su aniversario de bodas. Para ocupar el tiempo de los niños fui a un almacén a comprar unos juegos de mesa adecuados a su edad. Al llegar al establecimiento  un empleado me indicó el pasillo donde encontraría lo que buscaba y cuando ya estaba en él, buscando los juegos, me encontré a un matrimonio joven con su hija que tendría en torno a cuatro años. 

La niña quería una muñeca pero el padre ponía empeño en que su hija comprara un juguete "más masculino". Ella se negaba diciendo que no le gustaba y que "era de niños". El padre le respondía airado que no había juguetes de niños o de niñas. Con aire distraído atendí a la conversación que terminó con el disgusto de la niña por no poder elegir su muñeca porque "papa quería que escogiera juguetes de niños"

El padre tenía toda la apariencia de ser una persona normal, en el que ha calado el "discurso de la Ideología de Género" y "trata de imponerla" en su familia, convencido de que es lo mejor aunque con ello hiciese sufrir a su propia hija.

Hace un tiempo me llamo la atención un vídeo que aparece en Youtube y que se encuentra simplemente poniendo  en el apartado de búsqueda "la Paradoja noruega". En el se desmonta la parte perniciosa de la Ideología de género, la que pretende hacernos a todos iguales por decreto - como todas las ideologías- y la que convierte el sexo en algo que se escoge. Pues bien Noruega es, según la ONU, el país con más igualdad, donde más se invierte en esta ideología, con organismos públicos creados para su instauración, pero dónde las mujeres y los hombres  siguen escogiendo las profesiones de siempre, los niños siguen queriendo los juguetes de siempre, etc. Invito a ver este vídeo, recorte de un programa del Jordi Évole noruego, en el siguiente enlace https://www.youtube.com/watch?v=pLu78uzKyY0 . No tiene desperdicio.



martes, 15 de diciembre de 2015

¿La inteligencia del niño es fija o maleable? Consejos para padres y profesores


En la anterior entrada hacía referencia a 20 principios de la psicología para enseñar y aprender mejor, diseñados por la  Coalition for Psychology in Schools and Education, bajo los auspicios de la APA (American Psychological Association). Por razones de espacio solo enumere los principios. En esta entrada recojo una interpretación personal de las implicaciones para padres, profesores  e hijos del primero de ellos. Me baso en la  explicación  recogida en este enlace  http://goo.gl/ykG53q , pero que sintetizo y comento  con el objetivo de facilitar su lectura, sin dejar de ser consciente de que el resultado final va a tener menos calidad que el original. Añado, en cursiva, algún comentario personal mío Pues bien, una vez hechas las aclaraciones, vamos a la tarea:

PRIMER PRINCIPIO: Las creencias o percepciones que los estudiantes tengan sobre su inteligencia y capacidad afectan a su aprendizaje y funcionamiento cognitivo.

Valoraciones prácticas  para padres y profesores :
  • Los estudiantes persuadidos de que la inteligencia es una capacidad maleable y no fija son más capaces de enfrentarse a tareas difíciles, son menos sensibles a las críticas negativas y se recuperan mejor de sus fracasos. Ocurre lo contrario con los estudiantes convencidos de que la inteligencia es una capacidad fija.
  • Los estudiantes convencidos de que la inteligencia es fija atribuyen sus fracasos a la falta de inteligencia. Los persuadidos de que es maleable, variable,… atribuyen sus fracasos a la falta de esfuerzo. Esto último es controlable, mientras que la falta de capacidad no. Es pues más fácil motivar al que ve su fracaso como algo reversible (falta de esfuerzo).
  • Si los padres o profesores huyen de las etiquetas  negativas y  positivas mal administradas  y convencen a los hijos/alumnos de que los resultados son fruto de la dedicación, el esfuerzo y el uso de las estrategias de aprendizaje adecuadas, partirán de un mejor posición para motivarlos y hacerlos resistentes a la frustración y el fracaso. Atribuir el fracaso a la falta de capacidad lleva al estudiante a tirar la toalla. Ejemplo: los padres no deben juzgar a sus hijos diciéndoles que son “tontos” o “inútiles” –sobre todo en la infancia- ya que están promoviendo que en el futuro  tiren la toalla con facilidad ante tareas o problemas con cierta dificultad.
  • Alabar al alumno cuando resuelve con rapidez  una tarea sencilla es llevarlo a pensar que la inteligencia depende de la velocidad y de la no necesidad de esfuerzo. Esta asociación es problemática cuando el alumno tiene que resolver tareas más difíciles que requieren más esfuerzo y tiempo.
  • Los profesores deben dirigir los elogios al esfuerzo del alumno y al uso de las estrategias de aprendizaje adecuadas, no a su capacidad. Ejemplo: si elogiamos a un alumno cuando resuelve una tarea sencilla esto puede asociar el elogio a su falta de capacidad, al creer que lo usa para animarlo por su falta de capacidad.
  • Un alumno puede rehuir una tarea compleja para evitar que juzguen su capacidad. Puede pensar de la siguiente forma:  “si no la hago no me equivoco y así nadie me juzga”.  De nuevo, el profesor ha de juzgar el rendimiento y evitar juzgar la capacidad.
  • Cuando un alumno recibe ayuda no solicitada  de su profesor o afecto ante un fallo y otro alumno o la mayoría de los alumnos no la reciben, puede interpretar que tiene baja capacidad.
  • No me ha dado mal resultado usar el elogio en público, en la línea de lo expuesto hasta ahora y la corrección en privado evitando humillar, usando propuestas y consejos constructivos, sin evitar la verdad.
  • Todo lo anterior confirma el principio de que cada alumno necesita una atención individualizada, en función de sus características y contexto, es correcto.
Termino, como siempre, con una frase. En este caso de Howard Gardner, psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard:

"La inteligencia no se puede medir con un coeficiente"

José Antonio de la Hoz

Fuentes: blog de Javier Touron y página de la Asociación Americana de Psicología.





jueves, 3 de diciembre de 2015

Como enseñar y aprender según la Asociación Americana de Psicología

A través un artículo  del catedrático Javier Tourón llego a la página de la AMERICAN PSYCHOLOGICAL ASSOCIATION - a la que podéis acceder pinchando aquí http://goo.gl/ykG53q -, repleta de interesantísimos estudios y artículos. Me fijo en uno especialmente útil para padres, profesores y educadores en general, que recoge 20 PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA PSICOLOGÍA PARA LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE,  DESDE LA EDUCACIÓN INFANTIL HASTA LA ENSEÑANZA SECUNDARIA.

Creo que contribuimos notablemente a mejorar la sociedad y el futuro de las personas si sabemos cómo enseñar y conocemos mejor cómo se produce el aprendizaje. Por eso, sin más, paso a recoger estos 20 principios. La explicación de cada uno de ellos aparece en el enlace que os he indicado al principio. Son cortas y ayudan a comprender algunos términos técnicos de difícil comprensión para los que no sean profesionales de la enseñanza o la psicología.

PRINCIPIOS:
  1. Las creencias o percepciones que los estudiantes tengan sobre su inteligencia y capacidad afectan a su aprendizaje y funcionamiento cognitivo.
  2.  Lo que los alumnos ya saben afecta a su aprendizaje.
  3. El desarrollo cognitivo de los estudiantes  y su aprendizaje no está limitado por los estadios generales del desarrollo.
  4. El aprendizaje está basado en el contexto, por lo que la generalización del mismo a nuevos contextos  no se realiza de manera espontánea, sino que debe facilitarse.
  5. La adquisición de conocimientos y habilidades a largo plazo depende en gran medida de la práctica.
  6. Un feedback a los estudiantes claro, explicativo y a tiempo, es importante para el aprendizaje.
  7. La autorregulación de los estudiantes ayuda al aprendizaje, y las habilidades de autorregulación se pueden enseñar.
  8. La creatividad del estudiante puede fomentarse.
  9. Los estudiantes tienden a disfrutar del aprendizaje y tienen mejores resultados cuando su motivación es más intrínseca que extrínseca.
  10. Los estudiantes persisten en las tareas que plantean desafíos y procesan la información con mayor profundidad cuando adoptan metas de dominio.
  11. Las expectativas de los profesores sobre sus estudiantes afectan a las oportunidades de estos para aprender, a su motivación y a los resultados de su aprendizaje.
  12. Los objetivos a corto plazo (proximales), específicos y que planteen desafíos moderados, motivan más que los objetivos a largo plazo (distales), generales y que planteen desafíos muy exigentes.
  13. El aprendizaje se encuentra situado dentro de múltiples contextos sociales.
  14. Las relaciones interpersonales y la comunicación son fundamentales tanto para el proceso de enseñanza- aprendizaje como para el desarrollo social y emocional de los estudiantes.
  15. El bienestar emocional influye en el rendimiento educativo, el aprendizaje y el desarrollo.
  16. Los estudiantes pueden aprender cuáles son las expectativas de interacción social y de conducta  en el aula  a través de una formación eficaz y principios conductuales demostrados.
  17. La gestión eficaz del aula se basa en: a) Fijar y transmitir grandes expectativas, b) fomentar de manera consistente relaciones positivas y c) proporcionar un alto nivel de apoyo a los estudiantes.
  18. Tanto la evaluación formativa como la sumativa son importantes y útiles, pero hay que aplicarlas e interpretarlas de distinto modo.
  19. La mejor manera de evaluar las habilidades, conocimientos y capacidades de los estudiantes es mediante procedimientos fundamentados en la psicología y estándares bien definidos de calidad e imparcialidad.
  20. Para valorar correctamente los datos de evaluación es necesario interpretarlos de manera clara, adecuada e imparcial.
Termino, como siempre, con una frase. En esta ocasión de Horace Mann, considerado como el padre de las Escuelas Públicas de los EEUU:

"El maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío"

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Los padres no son súbditos de sus hijos


Este es el titular de una entrevista de Carlota Fominaya a la psicóloga Silvia Álava, publicada en el periódico ABC el día 5 de este mes.

Recojo dos de las  ideas que más me llaman la atención de esta entrevista y añado un comentario personal. La PRIMERA es el título de esta entrada : "Los padres no están para servir a sus hijos. No son sus súbditos". Efectivamente, el mejor servicio que los padres pueden prestar a sus hijos es EDUCARLOS y eso implica ejercer como padres, que conlleva exigirles todos los días y manifestarles cariño. Exigir poniendo normas, favoreciendo la aparición de hábitos y competencias y fomentando su autonomía de forma progresiva, en función de la edad y circunstancias personales de cada uno. 

En la educación de los hijos hay momentos de crisis. Uno de ellos proviene del choque entre la visión madura de los padres y la voluntad virgen de los hijos. No hay crecimiento personal sin esfuerzo y los padres deben motivar para el esfuerzo y exigir ese esfuerzo. Si el ejemplo va por delante todo es más fácil; es difícil exigir desde la comodidad porque se pierde fuerza y credibilidad.

Querer a los hijos no es darles la razón en todo ni ceder a sus caprichos, eso más bien es hipotecar su desarrollo personal y su futuro. Quererlos es dedicarles  un cariño incondicional que implica besos, abrazos, frases...y aceptarlos como son, sin ponerles etiquetas peyorativas, sin compararlos, sin humillarlos, acompañándolos en su desarrollo y exigiéndoles. Esto y ser "padres súbditos" es incompatible. Si  hay que adjudicar algún rol a los padres ese es el de LIDER, pero un líder atractivo, por los valores que refleja en su comportamiento, por su espíritu positivo y por su coherencia, entre otros aspectos.

Para no alargarme, recojo una segunda frase y os dejo al final el enlace a la entrevista completa. Pues bien la SEGUNDA  es la siguiente: "No existe el padre perfecto ni la madre perfecta".  Hay que formarse para ser padres, pero a sabiendas de que la perfección no existe, es más, hay un síndrome que se estudia en psiquiatría que es el "Síndrome Anancástico", que provoca al que lo tiene un elevado nivel de ansiedad. Hay que aspirar a hacer las cosas lo mejor que se puedan, pero sin obsesionarse, ni obsesionar a los que nos rodean con la perfección. Para ir a lo práctico:
  • No hay que exigir a los hijos en todo. Hay que exigir en una o dos cosas importantes en cada momento, buscando la aparición de un hábito o una competencia. Lo que se exige debe ser difícil pero asequible y evaluable. Se alaban los pequeños progresos y se resta importancia a los errores o pequeños fracasos en el proceso de mejora. Es importante alcanzar una meta pero no se desprecia el esfuerzo por conseguirla, porque nos acerca a ella y en el proceso - que incluye errores y fracasos- se generan competencias como la resistiencia a la frustración, la tenacidad o la constancia.
  • Los padres se ponen de acuerdo en los puntos a exigir. No va cada uno por su lado.
  • Nos vamos a equivocar y no perdemos autoridad ante los hijos, más bien la ganamos,  cuando reconocemos nuestros errores y rectificamos.
Termino, como siempre, con una frase. En esta ocasión de  Gilbert Keith Chesterton (1874-1936), escritor inglés:


"El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia."

José Antonio de la Hoz

Fuentes: http://goo.gl/bDWrhQ


martes, 27 de octubre de 2015

Nuestros niños necesitan que facilitemos su creatividad. Creatividad II

Estoy leyendo un extenso estudio sobre creatividad en la Revista Faros, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, coordinado por José Antonio Marina, filósofo y pensador de reconocido prestigio en el ámbito educativo. En la introducción al estudio realiza algunas afirmaciones que me parecen bastante interesantes, ya que nos ayudan a ver la importancia de facilitar el desarrollo de esta capacidad en los niños, desde el rol de padre o de profesor o desde  cualquier otro que influya en su crecimiento personal y/o profesional. 

Como introducción recojo una afirmación que oí hace poco sobre el tema: "muchos de los niños de hoy van a terminar trabajando en profesiones que hoy día no existen". Pues, sin mas, ahí van - entrecomillados-  esos trozos de la mencionada introducción.

Howard Gardner (2011) –profesor e investigador de las universidades de Harvard y Boston-  cree que la inteligencia necesaria para construir el futuro tendrá que ser disciplinada, sintética, CREATIVA, respetuosa y ética. La consultora McKinsey calcula que el 70% del crecimiento de los países lo producen puestos de trabajo creativos y que, por lo tanto, la creatividad va a ser una condición indispensable para la prosperidad de las naciones y para conseguir un buen empleo.

Conociendo estos datos, resulta muy inquietante que expertos como Ken Robinson afirmen que «la escuela mata la creatividad». No es una opinión aislada. El primer capítulo del libro dirigido por Ronald A. Beghetto y James C. Kaufman, Nurturing Creativity in the Clasroom, se titula Cómo anular el pensamiento creativo en el aula. Robert J. Sternberg, uno de los más reputados expertos en el funcionamiento de la inteligencia, también denuncia que en las escuelas se favorece más el pensamiento inerte que el pensamiento creativo. «La creatividad –dice– es un hábito. El problema es que la escuela a veces lo considera un mal hábito». Teresa Amabile –experta en creatividad de la Harvard University– ha llamado «dilema educativo» a esta tensión entre la enseñanza de hábitos cognitivos y la de hábitos creativos. Para Dan K. Simonton, especialista en historiografía de la creatividad, más del 60% de las personas más influyentes del siglo XX –incluidos Steve Jobs, Bill Gates o Craig Vender– fueron malos estudiantes.

Martina Leibovici-Mühlberger coincide plenamente y cita el dicho popular: «La educación prepara a la generación futura para las décadas pasadas». Si esto es así, parece que la escuela se ha quedado apartada del caudaloso río de la creatividad, lo que plantea un problema de envergadura.


Daniel Innerarity,en su libro La democracia del conocimiento (2011) escribe: «La creatividad es una de esas cosas de las que todo el mundo habla y nadie conoce». Y subraya la paradoja de que pretenda enseñarse lo imprevisible."

Una vez terminado el entrecomillado, solo deciros que continuaré leyendo el estudio y haciendo un resumen de lo más interesante para padres, profesores y educadores en general.

José Antonio de la Hoz

jueves, 8 de octubre de 2015

¿Es necesario que tus hijos sean creativos? ¿Cómo inculcamos esta cualidad?

Cae en mis manos un interesante y extenso estudio sobre la creatividad de la Revista Faros, coordinada por el filósofo e investigador José Antonio Marina, que me da pie a leer y reflexionar sobre esta cualidad,  tan necesaria para triunfar en un mundo, como el nuestro, en permanente cambio. Resumo algunas ideas que aparecen en el estudio y añado otras de mi cosecha. Ojala que el resultado sea útil.

La creatividad lleva a producir cosas diferentes,  nuevas, porque se asocian ideas de forma diferente a como se venía haciendo. Implica innovación, andar por caminos distintos, para conseguir soluciones distintas a los retos de siempre y otros nuevos que se descubren. Es una capacidad atractiva cuando establece vínculos con la eficiencia,  el progreso y la mejora de las condiciones de vida propias y ajenas. Repercute en la producción de lo tangible, en la generación de ideas, procesos y productos, afectando a todos los entornos del ser humano y a la sociedad en la que convive.

Todos tenemos el duende de la creatividad porque es una operación de la inteligencia y todos los seres humanos somos inteligentes, pero en el proceso creativo también están implicados los diferentes tipos de memoria (corto, medio y largo plazo). Serán el entorno y la propia genética los factores que potencien o frenen esta cualidad en cada ser humano. Esos factores nos pueden conducir a la mera repetición de lo ya conocido, con ligeros progresos, o a la genialidad más excelsa.

Los estudios más recientes parecen indicar que en la creatividad están implicadas muchas áreas del cerebro de forma coordinada. José Antonio Marina señala que “las funciones ejecutivas, alojadas en la corteza prefrontal, son esenciales en el proceso creativo”.

Parece que las personas que en edades tempranas han tenido unas condiciones de vida más duras o han estado obligados a ser más independientes de lo habitual, han podido desarrollar más esta cualidad; aunque es estimulable en todos, sobre todo en la infancia. De lo que no cabe duda es de que somos más creativos cuando nos enfrentamos a retos, a problemas, y tenemos que tomar decisiones propias para solucionarlos. Por eso, entre otros motivos, es importante que los niños tengan pequeñas responsabilidades en casa desde pequeños. Al principio habrá que acompañarlos y enseñarles el camino de la solución, pero progresivamente hay que terminar reduciendo apoyos.

No hay forma científica de cuantificar esta capacidad, pero todos la identificamos  en las personas que la tienen más desarrollada. No hay estudios que nos confirmen si es buena o mala para el desarrollo del niño, pero casi todos la deseamos para nuestros hijos.

El sistema educativo actual no la favorece  porque se basa en adquirir conocimientos y manejar procesos que ya se conocen. No se fomenta el cuestionamiento y el acercamiento crítico hacia el saber heredado. Un mundo tan cambiante como el actual parece que necesita de un modelo educativo más dinámico que favorezca la permanente adaptación del individuo.

Los padres pueden fomentarla  en sus hijos usando la curiosidad y la capacidad de asombro, en la vida cotidiana;  de la creatividad académica y científica debe encargarse el centro escolar. Las rutinas y los hábitos son necesarios para su desarrollo y no son incompatibles con esta cualidad. Les aportan seguridad y una base de trabajo y posible mejora donde aplicar la creatividad.

Hay factores que contribuyen a bloquear la creatividad de, como el miedo al error o al ridículo, o  un ambiente familiar, escolar….cultural, contrario a esta cualidad.

Aumenta la calidad del ser humano y de la sociedad en la que convive y fomenta el desarrollo de otras cualidades que están relacionadas con ella: la flexibilidad, el emprendimiento, la adaptación al cambio, la resiliencia, la laboriosidad, etc. Por eso es importante que se fomente desde la escuela, desde la familia y desde las instituciones.

Para terminar con esta primera entrada sobre la creatividad dejo, como siempre, una frase. En esta ocasión de Akio Morita, físico japonés y confundador de Sony:

“Mi solución al problema de desatar la creatividad es siempre la de establecer un objetivo”

José Antonio de la Hoz

Fuentes: Revista Faros  http://goo.gl/3gsP3a


viernes, 18 de septiembre de 2015

La pobreza afectaría al desarrollo cerebral de los niños

El barrio en el que un niño vive, la extracción social de sus padres, la formación y capacidad económica de estos, el colegio y los demás factores que integran su ENTORNO, sobre todo en la infancia y la adolescencia, influyen en su desarrollo físico y psíquico. Nunca dejamos de ser libres y siempre podemos escoger las respuestas que damos a los estímulos que recibimos de nuestro entorno pero, por decirlo de una forma rápida, unos son más libres que otros.  Pienso que esto debe llevar a los que más tienen, porque han disfrutado de entornos muy favorables, a ser especialmente sensibles con los que no disfrutan ni han disfrutado de esas circunstancias. No me refiero solamente a la capacidad económica, que indudablemente abre el abanico de opciones educativas para los hijos; hay aspectos como la calidad de la relación de los padres que influyen notablemente en el desarrollo de los hijos ( ver http://goo.gl/VfZr90 ).

Todo lo anterior es corroborado por numerosos estudios científicos. A continuación recojo, entrecomillado, el resumen de uno que aparece en la Revista de Neurología:

"La pobreza parece afectar al desarrollo del cerebro de los niños, dificultando el crecimiento de la sustancia gris y poniendo trabas a su rendimiento académico, según un reciente estudio. Estudios anteriores habían mostrado que los niños que viven en la pobreza tienden a rendir menos en la escuela, tienen puntuaciones marcadamente más bajas en las pruebas y no alcanzan un nivel educativo tan alto como sus pares más ricos.

Los investigadores analizaron imágenes de resonancia magnética de 389 niños estadounidenses con un desarrollo cerebral normal, de 4 a 22 años, y evaluaron la cantidad de sustancia gris en el cerebro, además del lóbulo frontal, el lóbulo temporal y el hipocampo
Los niños que vivían por debajo de un 150% del nivel federal de pobreza tenían un 3-4% menos de sustancia gris en partes importantes del cerebro, en comparación con un desarrollo cerebral normal (p< 0,05). Quienes vivían por debajo del nivel federal de pobreza tenían un 8-10% menos de sustancia gris en esas mismas regiones del cerebro (p < 0,05). Esos mismos niños alcanzaron una media de 4-7 puntos menos en las pruebas estandarizadas (p < 0,05). Los investigadores calcularon que hasta un 20% de la diferencia en las puntuaciones de dichas pruebas podría explicarse por la menor maduración de los lóbulos frontal y temporal.

Según los autores, varios problemas relacionados con la pobreza contribuyen al retraso en el desarrollo cerebral de los niños, como la falta de estimulación por los padres y por el ambiente, niveles altos de estrés, dormir mal, el hacinamiento o una deficiente nutrición."

Como siempre termino con una frase. En este caso de Nelson Mandela:

"La educación es el gran motor del desarrollo personal. A través de ella la hija de un campesino puede convertirse en médica, el hijo de un minero en jefe de la mina o el hijo de trabajadores agrícolas en presidente de una gran nación"

José Antonio de la Hoz 

Fuente: http://www.neurologia.com/sec/RSS/noticias.php?idNoticia=5313 

jueves, 3 de septiembre de 2015

¿Qué es el TDAH según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (DSM V)?

Pienso que la mejor actitud con los hijos cuando son pequeños es dedicarles tiempo, conocerlos, empezar a corregir lo que no va con constancia y paciencia, y manifestarles nuestro afecto y cariño.

Hay que observarlos pero siendo conscientes de que todo está en sus inicios, vienen con un legado genético que configura parte de su personalidad actual, que se completará con un largo periodo de aprendizaje en el que los padres tienen y tendrán la responsabilidad más importante.

En los primeros años de vida de un niño casi todo está por hacer y por aprender. Casi todo está en blanco y digo “casi todo”, porque hay una “parte genética” que puede ayudar u obstaculizar el desarrollo del niño e, incluso, influir en su vida adulta.

Dentro de esa “parte genética” hay un trastorno muy de moda, en el que se ha puesto el foco en los últimos años, llegando a ser sobrediagnosticado. Me refiero al TDAH (Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad).

El DSM V (documento de referencia para los psiquiatras de todo el mundo, elaborado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría), recoge una descripción de la enfermedad y todos aquellos elementos que ayudan a su diagnóstico. Trato de resumir esta información a continuación:

El TDAH es una enfermedad que afecta al neurodesarrollo de la persona que se inicia en la infancia. Un 40% de pacientes compensa parcial o totalmente los síntomas en la edad adulta y un 60% los mantiene con distintos grados de afectación. Los criterios y síntomas para su diagnóstico son los siguientes:

CRITERIO A . Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo que se caracteriza por (1) y/o (2):

1. Inatención

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

 Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas.

a. Con frecuencia falla en prestar la debida atención a los detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (por ejemplo, se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).

b. Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (por ejemplo, tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o lectura prolongada).

c. Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (por ejemplo, parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).

d. Con frecuencia  no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (por ejemplo, inicia tareas pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).

e. Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (por ejemplo, dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos).

f.  Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (por ejemplo tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).

g. Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (por ejemplo, materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles de trabajo, gafas, móvil).

h. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).

i. Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (por ejemplo, hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

2. Hiperactividad e Impulsividad

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

NOTA: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas.

a. Con frecuencia juguetea o golpea con las manos o los pies o se retuerce en el asiento.

b. Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (por ejemplo, se levanta en clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, en situaciones que requieren mantenerse en su lugar.

c. Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.).

d. Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.

e. Con frecuencia está “ocupado”, actuando como si “lo impulsara un motor” (por ejemplo, es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).

f. Con frecuencia habla excesivamente.

g. Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina las frases de otros; no respeta el turno de conversación).

h. Con frecuencia le es difícil esperar su turno (por ejemplo, mientras espera una cola).

i. Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (por ejemplo, se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen los otros).

CRITERIO B. Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.

CRITERIO C. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (por ejemplo, en casa, en el colegio o el trabajo; con los amigos o familiares; en otras actividades).

CRITERIO D. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.

CRITERIO E. Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

En función de los resultados se podrán clasificar las siguientes presentaciones:

Presentación combinada: Si se cumplen el Criterio A1 (inatención) y el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.

Presentación predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio A1 pero no se cumple el criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.


Presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) y no se cumple el Criterio A1 (inatención) durante los últimos 6 meses.

En esta entrada no voy a terminar con una frase o pensamiento sino recomendando un blog a los que queráis profundizar en el tema. Es de un amigo que va a pronunciar la conferencia inaugural del próximo Congreso Andaluz sobre TDAH. El enlace en el que debéis pinchar es el siguiente http://tdahenadultos.blogspot.com.es/ 

José Antonio de la Hoz