miércoles, 21 de noviembre de 2012

La chocolatina

Carlos Andreu, formador de ejecutivos y coach, realiza una interesante y brillante  reflexión que sirve para aplicarla en la educación de los hijos....El trasfondo...., ¿la voluntad?

martes, 20 de noviembre de 2012

Tiempo de crisis, tiempo de valores



Viendo todo lo que nos está trayendo la crisis es arriesgado hablar de sus posibles aspectos positivos, porque intentar ver algo atractivo en un desahucio, la quiebra de la empresa familiar, el paro, la ruina…  puede parecer una tarea atrevida e insolente, no exenta de un cierto componente de locura. Basta ver las estadísticas sobre el aumento de  enfermedades mentales como la depresión,  y el consecuente aumento del consumo de fármacos que palien el profundo desaliento que pueden producir, para desanimar a cualquiera que quiera interpretar la realidad en clave positiva.

En estos últimos años he tenido el privilegio de oír en directo a prestigiosos profesionales en distintas disciplinas, como gestor de escuelas de padres en numerosos centros educativos y otros eventos en los que he tenido que contar con ellos. También he sido docente en algunos cursos que incluían una parte dedicada el desarrollo personal. De estas dos fuentes quiero sacar algunas ideas que nos ayuden a hacer frente a esta  realidad aparentemente nefasta, que puede anular nuestra capacidad de reacción. Se trata de tener motivos que suavicen y nos ayuden a tener una visión más moderada de las actuales circunstancias, pero que exigen cierto juicio crítico sobre situaciones pasadas y la convicción de que tenemos que acostumbrarnos a dosis más altas de sufrimiento y exigencia personal, también de solidaridad y recortes en el consumo.

Quiero empezar recordando una idea que he oído en numerosas ocasiones, consistente en que “las personas realizamos interpretaciones distintas de la misma realidad”. Frente a una circunstancia crítica como el paro o la ruina económica  unas personas reaccionan poniéndose a buscar trabajo y formándose, mientras que  otras se hunden en un fango de pensamientos negativos. Pues bien, “podemos elegir como reaccionamos frente a los estímulos externos”, aunque soy consciente de que unas personas lo tienen más fácil que otras, al estar implicados aspectos relacionados con la química del cerebro, o con las experiencias vitales previas, entre otros. Pero todos tenemos capacidad de escoger el cristal con el que queremos ver la realidad que nos rodea y, por tanto, de sustituir ese cristal si no es el adecuado, reprogramando nuestra forma de interpretar los acontecimientos.

Otra reflexión se centra en el mensaje con el que nos han bombardeado prácticamente todos los días de nuestra vida, sobre todo en los llamados “países desarrollados”, según el cual la felicidad se encuentra en  el consumo de cosas materiales, en el dinero, en la posición social. Frente a esto quiero hacer varias reflexiones rápidas:

·         Todo el que ha ido por el camino contrario al consumo como fuente de felicidad debe ser anómalo y habría  que marcar con este calificativo a personas como la madre Teresa de Calcuta, Fray Leopoldo,  San Juan de Dios….,  que se dedicaron con ahínco a andar por el camino contrario.  Yo voy a ser prudente y voy a mantener la consideración hacia ellos, entre otros motivos porque algunos de mis momentos más felices han transcurrido haciendo cosas por los demás, como visitar y ayudar a algún familiar o amigo enfermo, dar una limosna generosa a alguien que claramente lo necesitaba, dirigir a quien me preguntaba por una dirección, dejar un asiento en el bus, compartir un bocata en una excursión,  escuchar a alguien que lo estaba pasando mal…Me consta que esto produce las mismas emociones al resto de los mortales. Pues ahora más que nunca, todos debemos ponernos manos a la obra…, es la hora de que los padres formen a sus hijos en estos valores  y de vivirlos, por que todos vamos a necesitar ayuda y vamos a vernos impelidos a prestarla para superar las actuales circunstancias. En los tiempos de bonanza éramos más autosuficientes, ahora vamos a necesitar más de los demás y los demás van a necesitar más de nosotros. Sin duda tendremos una oportunidad de ser más humildes, solidarios, comprensivos, tolerantes, generosos … más humanos.

 

·         Vivimos en una época en la que nos llenamos la boca continuamente con la palabra libertad, pero en la que las adicciones abundan, tanto las antiguas como las nuevas. Creemos que somos libres, pero nos cuesta vivir sin el móvil,  el alcohol (en mayor o menos cantidad), las drogas, el sexo,  la moda, lo políticamente correcto, la televisión, los videojuegos, las sensaciones culinarias que no la comida como sustento, las sensaciones fuertes… Consumimos muchas cosas y somos esclavos de ellas, por que nos cuesta o no tenemos  la capacidad de rechazarlas …, queremos cosas, más cosas, placer, más placer, …y personas que nos produzcan sensaciones, y por el camino hemos dejada adormecida nuestra voluntad, que nos sirve para alcanzar metas, para tener el control de nuestra vida. La crisis nos va a dar bocados en este aspecto,…nos esta poniendo desafíos  frente a los que vamos a tener que reaccionar sacando lo mejor de nosotros mismos, actualizando y desarrollando  nuestras capacidades…, haciéndonos personas de más calidad. Y en los casos extremos vamos a tener que poner el hombro y ser solidarios, con los que están superados por las circunstancias.

 

·         Muchos teníamos la sensación de vivir en una sociedad donde se controlaban poco los impulsos. Observábamos y seguimos observando, como en la vida cotidiana  se recurre con cierta facilidad a la descalificación, al insulto e incluso a la agresión. Hemos cosificado nuestras relaciones con los demás, convirtiéndolos en un trampolín hacia nuestra felicidad o en un estorbo si no servían a tal fin. Esto tiene que ver mucho con la falta de valores y “el retraso de la recompensa”,…hemos consumido placer a espuertas y nuestros hijos han seguido nuestro ejemplo…. y somos poco receptivos a la contrariedad, al infortunio, a que las cosas no vengan de cara…., que como vemos forman parte de la vida real. Estoy seguro de que a medio plazo  todos vamos a ser más moderados, en el trato con los demás, en el juicio que hacemos de ellos,…en respuestas cotidianas a estímulos cotidianos, como una cola de tráfico, una espera en el médico, una comida no agradable, un imprevisto...   Creo que esta generación va a ser MAS HUMANA, porque va a tener más autocontrol, en cuanto que la razón va a ganarle terreno a la emoción y la impulsividad.

 

·         Vamos a tener la oportunidad de valorar más a los demás y de que nos valoren  por cómo somos, por nuestra actitud  y no por lo que tenemos. Disminuye la propiedad de cosas y aumenta la necesidad  de ayuda, apoyo, consuelo, solidaridad, comprensión,…., que son cosas inmateriales, que no se compran, …pero que las circunstancias nos van a ayudar a incluir en nuestro catálogo de actitudes y comportamientos. Como padres vamos a tener que sustituir los regalos materiales a nuestros hijos por cosas como cariño, tiempo, juego, conversación, diálogo, apoyo…, las mismas oportunidades vamos a tener como amigos, compañeros, vecinos, ciudadanos, etc.

 

Un reputado psiquiatra de este país habla de cuatro patas sobre las que se apoya nuestra felicidad personal, que son las siguientes: amor, trabajo, cultura y amistad. La falta de trabajo podemos sustituirla por su búsqueda activa y la actualización de conocimientos y capacidades, con mentalidad profesional y horario diario. Además nos quedan tres patas más sobre las que apoyarnos…, la familia es muy importante para la pata del amor, ahí hay que dar y recibir. Los amigos deben comprender, querer, apoyar, tener mano izquierda….La cultura tiene muchas manifestaciones asequibles: leer un libro, ver un documental, hacer deporte…,etc.

Resumiendo,…en los próximos años vamos a tener menos cosas, pero contaremos con muchas oportunidades para mejorar nuestras capacidades y mejorar como personas introduciendo o desarrollando valores en nuestro comportamiento, que quizás teníamos un poco abandonados. La atención de las necesidades primarias nos va a obligar a afinar mucho en aspectos como  el equilibrio patrimonial, el autocontrol y la autoexigencia. Nos vamos a encontrar con muchas oportunidades de  arreglar y reutilizar,  compartir,  prestar,  regalar, donar, ayudar, comprender, disculpar, aprender, querer…. Toda una escuela para que nosotros y nuestros hijos mejoremos y ayudemos a mejorar.

Cómo evitar los cólicos de mi bebe

Algunas ideas para los padres que acaban de tener un bebe, sobre cómo evitarle los cólicos

La necesidad de la voluntad

¿Qué "elementos componen la voluntad"?, ¿por qué es una herramienta básica para nosotros y nuestros hijos?. José Antonio Marina, prestigioso catedrático y pensador, nos puede ayudar en esta breve reflexión de dos minutos

Factores del éxito escolar


EL ÉXITO EDUCATIVO DEPENDE DE LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO



Organizado por el Foro Interdisciplinar Rafael Termes, del IESE de Madrid, tuvo lugar el día 24 de enero una jornada titulada “Claves para un sistema educativo excelente: cómo equiparar nuestra estructura educativa a las mejores del mundo”, en la que se analizaron las conclusiones del Informe McKinsey. La principal conclusión de este Informe a partir de la comparación de los 10 mejores sistemas educativos del mundo (Finlandia, Corea del Sur, Japón o Canadá…), es que el nivel educativo de un país depende de la formación, motivación y aprendizaje permanente de sus profesores.

EL DINERO NO ES DECISIVO

El informe PISA se ha convertido en la principal obra de referencia sobre calidad de enseñanza en el mundo. Al suministrar resultados académicos normalizados, permite comparaciones internacionales que dan pistas sobre qué funciona y qué no funciona en educación. Sin embargo, las claves del éxito (o del fracaso) no se descubren a primera vista. Según el Informe publicado por la consultora McKinsey —How the world's best performing schools systems come out on top—, el dinero no es decisivo. Australia, que ha triplicado el gasto por alumno desde 1970, no consigue alcanzar a Singapur, que gasta menos que la mayoría de los países. Estados Unidos está en el tercio inferior de la clasificación pese a que desde 1980 casi ha doblado el gasto por alumno y ha bajado el número de alumnos por profesor a un mínimo histórico. En cambio, Corea del Sur está entre los cuatro primeros países en todas las pruebas, con unas aulas muy nutridas. Y si los chicos finlandeses son los primeros en lectura y en ciencias, y los segundos en matemáticas, no es porque se pasen el día estudiando: de hecho, tienen menos horas de clase que sus coetáneos de otros países.

EL PROFESOR, LA CLAVE

El “misterio” parece estar en que los factores decisivos para la calidad de la enseñanza no son fácilmente cuantificables. El estudio de McKinsey (“How the world’s best performing schools systems come out on top”) concluye que los rasgos comunes a los países que encabezan la tabla PISA (Hong Kong, Finlandia, Corea del Sur, Japón, Canadá) son estos tres: contratan a los mejores profesores, les sacan el máximo partido e intervienen en cuanto los resultados de los alumnos empiezan a bajar. No es precisamente una revelación: ¿es que no hacen justamente eso todos los países? El caso es que no, dice el Informe McKinsey.

Todo el mundo está de acuerdo en que los profesores son la pieza clave; en palabras de un funcionario coreano “La calidad de un sistema educativo no puede ser mejor que la de sus profesores”. Según estudios hechos en Estados Unidos, según The Economist, si se toman alumnos de capacidad media y se los encomienda a profesores del 20% mejor valorado del cuerpo, acaban dentro del 10% con mejores notas; si se los pone con profesores del 20% más bajo, acaban entre los de peores notas.

Pues bien, en Estados Unidos los profesores proceden, por término medio, del tercio de graduados universitarios con más bajas calificaciones. Y algo semejante ocurre en muchos otros países. En cambio, Corea del Sur recluta a los profesores de primaria del 5% de los mejores graduados, y Singapur y Hong Kong, del 30% mejor. Y el secreto no está en la paga, pues no les ofrecen salarios por encima de la media, mientras que los países donde los profesores cobran más (Alemania, España y Suiza) no destacan en calidad.

MÁS Y MEJOR FORMACIÓN

Para conseguir a los mejores hay que ser muy selectivo, pero no de cualquier manera. Muchos países forman a gran número de candidatos entre los que después hacen una criba, por ejemplo mediante una oposición para entrar en la enseñanza pública. Los países con mejores resultados siguen otro método. Limitan las plazas en las escuelas de magisterio a la demanda real de profesores, y gastan mucho más en la formación de los que ingresan. Así ocurre, sobre todo, en Finlandia y Singapur; también en Corea del Sur, pero solo con los profesores de primaria, que tienen que prepararse durante cuatro años en alguna de las doce universidades con facultad de Educación. En cambio, los profesores de secundaria coreanos pueden venir de cualquier universidad o college entre el total de 350, y cada año salen 11 licenciados nuevos por cada vacante. Esto ilustra, dentro de un mismo país, la diferencia entre los dos sistemas: en Corea, los profesores de primaria tienen gran prestigio, y los de secundaria no están bien considerados.


CONTACTO CON LA REALIDAD

Ahora viene la segunda clave: una vez conseguidos graduados brillantes para incorporarse a la enseñanza, tienen que aprender a ejercerla bien. Los países con mejor calidad de enseñanza facilitan abundante formación práctica a los recién llegados a la carrera docente y fomentan la formación permanente para todos. Por ejemplo, en Singapur, los profesores noveles reciben la tutela de colegas experimentados que se nombran con ese fin en todas las escuelas; y todos tienen 100 horas anuales para formación. En Finlandia, los profesores se distribuyen en equipos para que colaboren: supervisan mutuamente sus clases y tienen una tarde libre a la semana para preparar las lecciones juntos.


DETECTAR LOS PROBLEMAS DE LOS ALUMNOS

El tercer rasgo distintivo de los países con mejores resultados está en lo que hacen cuando las cosas van mal. Lo primero es detectar los problemas, y se diría que para eso es necesario evaluar periódicamente a los alumnos con exámenes normalizados: así se ve cómo va el sistema escolar entero y se descubren las zonas o escuelas donde baja el nivel académico. Pero el Informe McKinsey no se declara a favor ni en contra de ese método porque no le encuentra relación clara con la calidad. La red escolar pública de Boston, una de las mejores de Estados Unidos, hace un examen anual a todos los alumnos; pero eso mismo se hace, aunque no todos los años, en lugares con peor calidad de enseñanza, como Inglaterra y Gales, donde además se hacen públicos los resultados. En cambio, Finlandia ha prescindido casi por completo de los exámenes nacionales y no publica los resultados de las inspecciones.


UNA RÁPIDA INTERVENCIÓN

Cualquiera que sea la manera en que se descubren los males, los países destacados intervienen pronto y siempre. Finlandia es número uno en profesores dedicados a los alumnos que se quedan atrás: hasta uno de cada siete docentes en algunas escuelas; de modo que allí, en un año normal, uno de cada tres alumnos reciben clases individuales de apoyo. Singapur imparte lecciones extras al 20% de los alumnos más retrasados, con el consiguiente trabajo extra para los profesores.

Las tesis del Informe McKinsey parecen casi triviales, y sin embargo van contra algunos supuestos implícitos de la política educativa. Así, es corriente creer que “no es posible conseguir los mejores profesores sin pagar salarios altos; que los profesores en países como Singapur gozan de elevado estatus debido a los valores confucianos; o que los alumnos asiáticos se portan bien y atienden a las clases por razones culturales”, escribe The Economist. En comparación, “las tesis de McKinsey parecen optimistas: conseguir buenos profesores depende de cómo se los selecciona y se los forma; la docencia puede ser una opción atractiva para los mejores graduados universitarios sin necesidad de pagar una fortuna; y que hay remedio para las escuelas y los alumnos que se quedan rezagados si se aplican las medidas adecuadas”.


Los cinco secretos de un buen colegio



El diario The Times (16-02-2010) dedica un amplio reportaje a Catherine Myers, una mujer que ha logrado situar entre las mejores escuelas de Gran Bretaña a varios colegios que estaban bajo mínimos. Según explica Myers, su fórmula secreta para educar con éxito a los adolescentes es la enseñanza personalizada.
 
Catherine Myers lleva años dedicada a la enseñanza. Suele aprovechar las vacaciones para conocer los métodos docentes que se aplican en los colegios de algunos países. Entre sus preferidos están algunas escuelas para niños pobres de Estados Unidos y otras de Suecia y Dinamarca.
 
¿Cómo se hace un buen colegio? Aunque hay muchos factores en juego, Myers ofrece una respuesta rápida: “Nos lo jugamos todo en los detalles”. Esto significa que los alumnos han de ser tratados de acuerdo a sus necesidades específicas: las chicas, como chicas; los creativos, como creativos; y los pragmáticos, como pragmáticos. He aquí sus cinco consejos:
 
1. Educar a niñas y niños por separado. “Tradicionalmente, se daba por sentado que las chicas rendían más en colegios femeninos. Pero ahora estamos comprobando que los chicos también progresan más cuando tienen una enseñanza pensada para ellos”, dice Myers.

2. Dejarles trabajar a su manera, siempre y cuando trabajen. Para Myers, cada alumno tiene un estilo de aprendizaje propio. Es bueno que los alumnos lo descubran y que los profesores lo incentiven. ¿Qué necesidad hay de que todos pasen por el mismo aro?

3. Valorar la formación profesional y no verla como una opción secundaria. “Como madre –explica Myers– me doy cuenta de que si te pasas la mitad de tu vida obligando a tus hijos a que hagan lo que no quieren hacer, lo único que consigues es complicarte la vida. Es preferible que todos salgan de la escuela cualificados para algo”.

4. Establecer objetivos para cada uno. Myers está convencida de que es contraproducente comparar a unos alumnos con otros. Lo ideal es fijar objetivos para cada alumno, de manera que puedan desarrollar sus habilidades específicas. Los profesores deben estar atentos para reaccionar con rapidez y ofrecer su colaboración a los alumnos que no alcancen sus objetivos.

5. Gánate el respeto, dándolo. “Tienes que gustar a los alumnos y creer en que pueden lograr sus objetivos”, concluye Myers.

lunes, 19 de noviembre de 2012

¿Trabajará mi hijo?

Antonio Rodríguez Campra es presidente de  CECE (Confederación Española de Centros de Enseñanza) y miembro de la CEOE. Aporta algunos datos muy realistas sobre la calidad de la enseñanza en España,  sobre la relación entre paro y fracaso escolar....Cinco minutos sin desperdicio

LA cena en familia reduce la obesidad


  Una nueva investigación vuelve a apoyar la cena en familia, dormir lo suficiente y ver poca televisión para reducir la obesidad en preescolares. 
Aunque anteriores trabajos ya habían analizado el papel que desempeñan por separado el exceso de televisión, descanso inadecuado y, en menor medida, una baja frecuencia de comidas en familia, esta es la primera investigación que considera los efectos conjuntos de este trío de elementos en la obesidad de los niños de cuatro años estadounidenses. 
Los autores de este nuevo estudio, Sarah Anderson, profesora de Epidemiología en la Universidad Estatal de Ohio, y Robert Whitaker, profesor de Salud Pública y Pediatría en la Universidad de Temple (EEUU), contaron con una muestra de 8.550 niños nacidos en 2001. La recolección de datos, llevada a cabo en 2005, formó parte de un estudio llevado a cabo por el Centro Nacional de Estadísticas Educativas. 
Los investigadores examinaron cuál era la incidencia de obesidad entre los niños que seguían las siguientes rutinas saludables: cenar en familia más de cinco veces a la semana, dormir al menos 10 horas y media cada noche y ver entre semana la televisión menos de dos horas al día. 
Al examinar los datos los científicos llegaron a la conclusión de que la prevalencia de la obesidad entre los niños que tenían estos tres buenos hábitos era del 14,3%, mientras que el 24,5% de los pequeños que no respetaban ninguna de estas prácticas sufría obesidad. 
La correlación entre estas sanas costumbres y una menor incidencia de obesidad se observó incluso en niños que contaban con factores adicionales de riesgo para sufrir sobrepeso, como tener una madre obesa y/o con bajo nivel educativo, vivir en un hogar con ingresos por debajo del umbral de pobreza o crecer en un hogar monoparental.  

FUENTE: PEDIATRICS. 14 FEB 2010

Adicción al móvil

El 8% de los estudiantes universitarios españoles sufre nomofobia (abreviatura de la expresión inglesa "no-mobile-phone phobia"), un miedo irracional a no llevar el teléfono móvil encima, derivado de un uso patológico de la telefonía móvil. A esto se añade que los jóvenes adictos a los teléfonos móviles se aburren más a la hora de realizar actividades de ocio, son más extrovertidos y buscan más sensaciones nuevas que los no adictos.
Ahora bien, no todo son parabienes, estos jóvenes adictos al móvil presentan una autoestima más baja que los que pueden vivir dejando el aparatito en su casa. Así lo ha señalado la experta en adicciones y directora del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada, Francisca López Torrecillas. López Torrecillas destaca que, a pesar de que algunos autores señalan a la nomofobia como una de las últimas enfermedades provocadas por las nuevas tecnologías, ésta es sólo un síntoma más de la adicción al móvil.
 
La adicción al móvil se traduce, explica López Torrecillas, en una mayor frecuencia en el uso del teléfono móvil en el envío y recepción de e-mail, SMS, y MMS (además de otros programas como Whatsapp); la consulta permanente de noticias y el "mantenimiento" o consulta de su teléfono móvil a la hora de dormir.
 
Fuente: Cope.es
 

 


 


 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Entrevista al psicólogo Rafael Santandreu

 
Entrevista radiofónica de Luis del Olmo a´l psicólogo Rafael Santandreu. Desde mi punto de vista hay ideas positivas en el planteamiento de este psicólogo cognitivo..., que nos sirven a todos, también a las madres - padres que hacen un drama de lo que le pasa a sus hijos/as. Interesante el consejo para que los matrimonios se lleven bien