jueves, 28 de mayo de 2015

La brecha de género en la educación


Llega a mis manos otro interesante estudio con el título “La brecha de género en la educación”……. Podéis consultarlo en su integridad en el siguiente enlace https://goo.gl/4nAoqU . Yo recojo un resumen de las ideas que más me han llamado la atención:
  • En el periodo 1990-92 la tasa media bruta de matriculación en los estudios universitarios de españoles era la siguiente:
    • a.      Hombre: 0,36
    • b.      Mujer: 0,39
  • En el periodo 2011-12 la distancia entre las dos tasas varia, del siguiente modo:
    • a.      Hombre: 0,74
    • b.      Mujer: 0,91
  • Los estudios universitarios son los que pueden generar mayores recursos en el ámbito laboral.
  •  Por primera vez en la historia hay mayor número de mujeres que estudian, que trabajan – la tasa de participación laboral femenina es del 58% del total de la fuerza laboral -, y que, si quieren ejercer su maternidad, se van a enfrentar a un importante esfuerzo personal diario.
  • Por todo lo anterior la mujer tiene que conciliar vida familiar y laboral y el hombre debe corresponsabilizarse de las tareas del hogar (cocinar, cambiar pañales, etc)
  • Antes la mujer tendía a casarse con hombres que tenían la misma educación que ellas y el hombre buscaba mujeres con menos estudios. Hoy son cada vez más las mujeres que sostienen el hogar, porque tienen más estudios y aportan más recursos.
  • La mujer sufre una discriminación en los salarios por el hecho de ser quien engendra, antes y durante su maternidad.
  • En España cada vez más mujeres pueden estar retrasando la maternidad o no ejercerla, o ejercerla sin el varón – con todas las consecuencias negativas, que ya están llegando de estudios norteamericanos-, porque el mercado laboral no les permite conciliar vida familiar y laboral. Esto conlleva consecuencias negativas en la demografía, en las relaciones de pareja, y en el tiempo dedicado a la educación de los hijos.
  • Los hijos necesitan de la presencia física y psíquica del padre y de la madre. La sociedad y los poderes públicos deben facilitar la presencia de los dos en el hogar, sin obligarles a elegir entre trabajo o familia, entre carrera profesional o dedicación a la familia. En este sentido recuerdo una anécdota que se contaba de Lee Iacocca, un importante ejecutivo norteamericano del siglo pasado; decían de él, que prohibía a los directivos de sus empresas trabajar durante el fin de semana, porque era mucho más rentable una familia estable y bien atendida.
Termino con un trozo del discurso de Bryan Dison, presidente de Coca –Cola, al dejar el cargo en 1994:

“Imagina la vida como un malabarismo en el que estás jugando con cinco pelotas en el aire: Tu trabajo, tu familia, tu salud, tus amigos, y tu vida espiritual. Y tú las mantienes todas éstas en el  aire.
Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo”

José Antonio de la Hoz


jueves, 21 de mayo de 2015

La importancia del padre en la educación de los hijos


Cae en mis manos un informe de 2015, del Instituto Internacional de Estudios sobre la Familia, que estudia “la importancia de la figura paterna en la educación de los hijos”, elaborado por María Calvo, profesora de la Universidad Carlos III e investigadora visitante de la Universidad de Harvard.  Os aconsejo su lectura completa porque yo voy a exponer las ideas que más me han llamado la atención, con todos los riesgos que ello comporta. Podéis acceder a él pinchando en http://www.thefamilywatch.org/act-9inf-es.php

Pues ahí va la selección de ideas, no sin antes remarcar que el informe está elaborado por una mujer:
  • “El gran énfasis que durante años se ha puesto en conseguir la emancipación de la mujer ha provocado un fenómeno colateral con el que nadie contaba: un oscurecimiento de lo masculino, cierta indiferencia, cuando no desprecio, hacia los varones y una inevitable relegación de éstos a un segundo plano. Esta situación, si bien puede ser lógica - han sido muchos los siglos de dominación masculina -, no debe ser ignorada o minusvalorada, pues una crisis del varón nos conduce - igual que si se tratase de la mujer - a una crisis de la sociedad entera”.
  • La función paterna ha sido devaluada. El modelo social dominante es la relación madre – hijo. El padre es prescindible o es aceptado en la medida en que es una segunda madre. Las madres exigen a los padres que atiendan a los hijos como lo hacen ellas.
  • La opción política y social  a favor de la mujer ha provocado una profunda crisis de la figura del padre, capaz de generar  un desequilibrio en la sociedad  muy grave a corto plazo si no se toman las medidas adecuadas.
  • Los estudios demuestran una serie de diferencias cualitativas entre los niños que han crecido con o sin padre. Los niños que se han beneficiado de la presencia de un padre interesado en su vida académica, emocional y personal, tienen mayores coeficientes intelectuales y mejor capacidad lingüística y cognitiva; son más sociables; tienen mayor autocontrol; sufren menos dificultades de comportamiento en la adolescencia; sacan mejores notas; son más líderes; tienen la autoestima más elevada; no suelen tener problemas con drogas o alcohol; desarrollan más empatía y sentimientos de compasión hacia los demás; y cuando se casan tienen matrimonios más estables
  • Actualmente, muchas familias sufren el denominado por los psicólogos “síndrome de la función paterna en fuga”: aunque el padre está presente físicamente no ejerce su papel. Por el contrario, prevalece un matriarcado social y educativo, que perjudica el correcto y equilibrado desarrollo de los hijos al favorecer personalidades individualistas y narcisistas, pues la madre y su función materna no es por lo general capaz de limitar los deseos de omnipotencia del niño.   Sufrimos actualmente lo que David Gutmann denomina la "desculturización de la paternidad", cuyo principal y más patente resultado es la fragmentación de la sociedad en individuos atomizados, aislados unos de otros, y extraños a las necesidades y bienestar que demanda la familia, la comunidad y la nación.
  • Son muchas las madres que recriminan a los padres por no educar  a los hijos como lo hacen ellas. Los hijos captan estas recriminaciones y pierden el respeto a los padres, a los que consideran inútiles y patosos en todo lo que tenga que ver con la educación y la crianza.  En este clima social el padre considera su autoridad como un lastre y su ejercicio le genera mala conciencia, por lo que intenta ir de “amigo” de su hijo en lugar de ejercer la función paterna que le corresponde.
  • Los padres de parejas separadas o divorciadas que solo ven a sus hijos algún fin de semana, acaban cambiando la relación padre-hijo por una relación de “colegas”. En lugar de ayudar con los deberes o formar en valores llevan a sus hijos de compras, al cine o a cenar. Los estudios demuestran que en muchos casos los padres divorciados poco a poco van perdiendo el contacto hasta que finalmente dejan de ver a sus hijos definitivamente..
  • Como afirma Savater: ―El padre que no quiere figurar sino como “el mejor amigo de sus hijos”, algo parecido a un arrugado compañero de juegos, sirve para poco...Y desde luego las instituciones públicas de la comunidad sufren una dura sobrecarga pues cuanto menos padres quieren ser los padres más paternalista se exige que sea el Estado”.
  • El padre, habiéndose ausentado, física o psíquicamente, no juega ya su papel de “separador” que es el que, precisamente, permite al niño diferenciarse de la madre, y se produce una insana mutua interdependencia. Así, es probable que en la adolescencia el niño utilice la violencia-transgresión para afirmar su propia existencia. Las madres no logran hacerse obedecer e incluso en ocasiones llegan a ser agredidas por un hijo al que no han puesto límites. El niño que ha tenido una relación excesivamente estrecha con su madre, acaba sintiéndose “devorado” por ésta, la ve como un impedimento a sus deseos de autoafirmación y masculinidad y suele reaccionar contra ella con desprecio y agresividad. Gurian advierte de la sólida relación estadística existente entre los niños problemáticos y violentos y los niños sin padre.
  • Los padres ejercen una importante influencia en el nacimiento y desarrollo de la capacidad de autocontrol en los hijos, que tiene posiblemente un papel importante en las adicciones (Stern, Northman & Van Slyk, 1984). De hecho el 50% de los toxicómanos en Francia y en Italia provienen de familias monoparentales (Olivier, 1994).
  • Según el sociólogo Peter Karl los niños que pasan más del 80% de su tiempo con mujeres, luego en la madurez no saben cómo actuar como hombres. El padre es el puente humano que une al hijo con la vida pública de compromiso y responsabilidad.
  • El psiquiatra infantil Muñoz Farias señala que “los niños criados sin padre generalmente sufren trastornos en la adolescencia, porque no encuentran una identidad. Hablamos de inseguridad, soledad y depresión,  que pueden plasmarse en el fracaso escolar, consumo de drogas y vagancia. En definitiva, no tienen la capacidad para controlar sus impulsos y no pueden autorregularse”. Los investigadores de la Universidad de Texas, Ronald y Jacqueline Angel, señalan que "El niño que crece sin padre presenta un riesgo mayor de enfermedad mental, de tener dificultades para controlar sus impulsos, de ser más vulnerable a la presión de sus padres y de tener problemas con la ley. La falta de padre constituye un factor de riesgo para la salud mental del niño".

Antes de terminar hago alusión  a una selección de datos recogidos en el informe, referidos a EEUU dónde  llevan años investigando sobre  las consecuencias de la ausencia de la figura paterna en la sociedad:
  •  Los hijos sin padre tienen experiencias sexuales antes y en mayor medida.
  •  La proporción de abandono escolar y criminalidad es mayor.
  • Mayor incidencia de enfermedades mentales y suicidio.
  •  Mayor incidencia de problemas de identidad sexual y emocionales.
  • El 80% de adolescentes en hospitales psiquiátricos provienen de familias rotas.
  • Los niños criados sin padre son menos solidarios y empáticos y tienen menos capacidad intelectual.
  • El 43% de los chicos en prisión crecieron en hogares monoparentales.
  • El 72% de los que cometieron algún asesinato y el 60% de los que cometieron una violación crecieron sin padre.
  • Las alteraciones en el sueño, como terrores nocturnos y pesadillas, suelen aparecer entre uno y tres meses después de que el padre desaparece del hogar.
  • Son más agresivos, tienen menos autocontrol y escaso sentido de culpabilidad.
  • El 85% de los jóvenes con desórdenes de conducta provienen de familias sin padre.
  • Los chicos sin padre protagonizan el 71% del abandono escolar en secundaria.
  • El 70% de los chicos internados en reformatorios crecieron sin padre.
  • El 90% de los chicos que se van de casa son de familias sin padre.
  •  ……., etc.

Termino con dos fraseas, la primera de Santiago Ramón y Cajal “La mujer venera a sus padres; estima y a veces admira a su marido, pero solo adora verdaderamente a sus hijos”. La segunda es de Stendhal , “un hijo es un acreedor dado por la naturaleza, al padre y a la madre”


José Antonio de la hoz

martes, 12 de mayo de 2015

Como motivar a los hijos/alumnos para que mejoren su rendimiento académico


Para aprender algo se necesita PODER aprenderlo y QUERER  aprenderlo. Cualquier persona PUEDE aprender algo nuevo si tiene las capacidades, estrategias y destrezas necesarias. De las capacidades destaco un cierto nivel de fuerza de voluntad, el necesario para afrontar el esfuerzo requerido durante el tiempo oportuno. A  esto hay que añadir la intención, disposición y motivación, es decir, QUERER aprender. Entre el “querer” y el “poder” hay relaciones. Por ejemplo, la falta de conocimientos sobre cómo y cuándo aprender –estrategias y destrezas-, puede llevar a la apatía y el abandono. Un niño que sepa cuándo y cómo estudiar parte con ventaja para obtener buenos resultados académicos y, con estos, más motivación para mantener el esfuerzo de aprender.

Llegados a este punto cabe hacerse la siguiente pregunta: para que un estudiante alcance un rendimiento aceptable o excelente, ¿basta con la motivación y el manejo de estrategias y destrezas?. Recuerdo la respuesta que nos dio el profesor Gerardo Castillo, a un grupo de docentes, en una sesión de reciclaje: LA MOTIVACIÓN debe ir acompañada  de FUERZA DE VOLUNTAD. Al final, hasta para pasarlo bien, hay que vencer la desgana. La voluntad se entrena en pequeños vencimientos del día a día, en cosas ordinarias. Ahí vamos creando el listón mental de lo que creemos que somos capaces de hacer.

Cuando hablamos de motivación en el estudiante, nos referimos a mecanismos y procesos que le llevan a aprender y estudiar, pudiendo hacer otras cosas, quizás menos exigentes y más atractivas, al menos a corto plazo . Aquí entran en juego tres aspectos:
  1. Qué sentido tiene para cada individuo la tarea de aprender. Se encuentra en la respuesta a preguntas como ¿por qué y para qué dedico tiempo a aprender, estudiar, esforzarme…? A modo de ejemplo, un compañero mío se encontró con un antiguo alumno - después de años sin noticias suyas-, que solía tener bajas calificaciones,. Le preguntó que cómo le iba y este le dijo que estaba terminando la carrera, con buenas calificaciones. El cambio – le dijo-, se produjo después de la enésima bronca de su padre al no levantarse por la mañana. Se puso a pensar y vio que no era sostenible recibir uno o varios rapapolvos diarios, el resto de su vida, por su falta de responsabilidad. Este era para él, el sentido inmediato para ponerse a estudiar, aunque luego descubriese otros de más calidad.
  2. Expectativas de éxito en la tarea de aprender. Cuando nos enfrentamos a una tarea, todos nos preguntamos si somos capaces de realizarla y la respuesta que nos demos  a nosotros mismos condicionará nuestra dedicación a ella. Pues lo mismo le ocurre a un estudiante.
  3. Es difícil mantener el esfuerzo en una tarea que nos hace sentirnos mal, en la que no encontramos satisfacción alguna. Hay un parte emocional, en un sentido u otro, en el esfuerzo de aprender.
Después de esta introducción teórica, me centro en aspectos prácticos a trabajar con los estudiantes, con la salvedad de que cada edad tiene sus condicionamientos que nos obligan a adaptar cualquier consejo general sobre este u otros temas. Además, la edad no es el único factor de interacciona con la motivación del estudiante. Dicho esto voy a los consejos:
  • Respecto a los motivos para estudiar:
    • Para un niño de primaria, secundaria e incluso de bachillerato, los argumentos basados en el futuro tienen poca influencia. Para ellos una semana es una eternidad luego decirles que tienen que preparar su futuro tiene una eficacia limitada. Para ellos el tiempo pasa muy despacio y la madurez es algo muy lejano. Hay que darles esos argumentos pero siendo conscientes de su limitada eficacia.
    • Son más sensibles a argumentos basados en valores como la justicia (responder al esfuerzo económico que hacen los padres), la responsabilidad (ser personas fiables en las que se puede descargar una responsabilidad), la libertad (es más libre y menos dependiente el que más sabe), curiosidad intelectual (conocer el por qué de las cosas), aceptación social (se le tiene más respeto a la persona trabajadora), etc.
    • Los padres deben cultivar en sus hijos, desde pequeños, la motivación intrínseca, que es aquella que no se basa en estímulos externos. Desde pequeños deben ayudar a sus hijos a disponer de una voluntad fuerte que les lleve a una experiencia cotidiana más de éxitos que de fracasos, que les ayude a saborear los efectos positivos de una autoestima alta y a disfrutar de unos hábitos operativos que los encaminen a la excelencia.
    • Es difícil que nuestros hijos tengan experiencia de éxitos si se lo damos todo hecho o exigimos en demasiadas cosas. Hay que exigir todos los días en pocas cosas, pero importantes para su edad, con constancia y persiguiendo que emerjan en su personalidad competencias concretas. La vida es un reto permanente y nuestros hijos han de tener retos todos los días, pocos pero importantes para su desarrollo.
    • En los motivos de un niño para esforzarse influye la actitud y aptitud de sus adultos significativos -el ejemplo-, principalmente de los padres. También influyen los profesores, hermanos mayores, parientes cercanos, etc.
  • Respecto a las expectativas de éxito , cada vez que un estudiante se enfrenta a una asignatura, a un exámen, a un ejercicio, a una clase…se plantea si va a ser capaz de rendir al nivel que le piden los profesores, sus padres y la sociedad, entre otros. Si lo ve imposible es probable que no ponga ningún esfuerzo. Para que esto no ocurra aconsejo tener en cuenta lo siguiente:
    • El primer suspenso de un hijo es el momento para buscar las causas y las soluciones, sobre todo si se da en asignaturas instrumentales, llamadas así porque su manejo es indispensable para rendir adecuadamente en el resto de asignaturas. Hablamos de matemáticas y de lengua. No actuar tiene como consecuencia que el niño entre en un círculo de fracaso que condicionará sus expectativas de éxito y, por tanto, su rendimiento presente y futuro.
    • El autoconcepto del estudiante influye en su rendimiento y en las expectativas sobre lo que puede o no hacer. Se construye analizando, valorando e integrando la información sobre la propia experiencia – construida con éxitos y fracasos – y la recibida de las personas significativas e importantes, como son los padres, los profesores y los compañeros de estudio, entre otros. Esta información constituye una importante base de conocimiento acerca de nuestras capacidades, logros, preferencias, valores, metas, etc. Por este motivo es importante:
      • Que los padres ayuden a sus hijos a obtener pequeños éxitos, cada día, en sus tareas cotidianas, ayudándole a adquirir las destrezas y conocimientos necesarios para conseguirlo. Ponerles metas asequibles pero difíciles.
      • Si les damos a los hijos todo hecho,  difícilmente tendrán una adecuada experiencia de éxito y su autoconcepto será pobre, incidiendo en su futuro rendimiento académico. Algo parecido ocurre si les exigimos en demasiadas cosas cada día. Es mejor exigir en pocas cosas pero importantes para su edad y personalidad en construcción.
      • Es imprescindible que desde pequeños no juzguemos a nuestros hijos de forma humillante, con expresiones del tipo “eres tonto”, “eres malo”, “eres un inútil”. Si estos juicios son habituales condicionarán su autoconcepto e influirán en su rendimiento presente y futuro.
    • Tenemos   que    familiarizar    a    nuestros    hijos,  desde pequeños,   con   los comportamientos   y actitudes necesarios para tener expectativas y metas elevadas, que  son, entre  otros, los  siguientes:
      • Voluntad   férrea   construida   con   la   suma   de  pequeños esfuerzos cotidianos   y   con   la  limitación racional de los caprichos. En el fondo de muchos   problemas motivacionales encontramos que la persona cree que no puede, que  no  es  capaz (Beltrán, 1998). Una voluntad fuerte ayuda a percibir   nuestra    vida    como    una    realidad  predecible, controlable y manejable.
      • Familiarizarlos con  los horarios: para comer, para dormir, para jugar, para ver la televisión, para realizar pequeñas tareas en casa, etc. De esta forma aumentaremos su capacidad de autorregulación y autocontrol.
      • El   orden   les   ayuda a ser más eficaces. Hay que darles criterios que les ayuden   a  jerarquizar las tareas. Hay que enseñarles a ordenar las cosas materiales.
  • Respecto al aspecto emocional del aprendizaje:
    • El   profesor   debe   adaptarse a los alumnos y no a la inversa. Al igual que hay alumnos   que   se han enamorado de una asignatura gracias al profesor que la impartía, también   puede   ocurrir   justo  lo contrario. Como dice Weiner (1974, 1986), “..el   comportamiento   no  solo depende de los pensamientos. También influyen los sentimientos”.
    • Siguiendo a Pozo y Monereo, “…en la escuela se enseñan contenidos del siglo XIX, con profesores del siglo XX a alumnos del siglo XXI"
    • Una buena integración del alumno con los compañeros, profesores e ideario del colegio, también incide en la motivación del estudiante. El entorno ayuda – o no -  a sentirse a gusto mientras se afronta la tarea de aprender.
    • Los   alumnos   estarán más motivados si se sienten competentes en la materia que   se   les   intenta   enseñar.  Cuantos  menos rezagados haya en una clase respecto   a   una   asignatura,   mejor valorado será el profesor, mejor clima de trabajo, mayor   motivación, mayor   rendimiento   colectivo e individual y menor conflictividad.
    • Volviendo al desfase curricular. Si los padres no actúan ante el primer suspenso o   descenso   sensible   de   notas,   corren el peligro de que su hijo entre en un círculo   vicioso  que alimente la desmotivación.  Siguiendo a González y Touron (1992), “en   situaciones   de   fracaso, la   percepción  de control es vital a nivel motivacional”. Cuando   un   estudiante   percibe   que  no tiene control sobre su fracaso –ej: cree que no tiene capacidad-, pierde la motivación.
    • Para   proteger   la propia imagen el estudiante suele atribuir los éxitos a causas internas (capacidad y esfuerzo) y los fracasos a causas externas (dificultad de la tarea o suerte). , lo   ideal   es   atribuir   tanto   éxitos como fracasos al esfuerzo (causa interna,   inestable   y   controlable)   y al uso adecuado o inadecuado de estrategias de aprendizaje.

Por último, siguiendo a Jose Carlos Núñez, profesor de la Universidad de Oviedo “la falta de motivación tiene también otros determinantes más allá de los factores vinculados al enseñante y al aprendiz. Se trata de factores que están situados a otro nivel, probablemente más fáciles de enumerar pero mucho más complejos a la hora de intentar actuar sobre ellos. Nos referimos a determinantes de tipo cultural, relacionados con cambios profundos que se han producido en nuestra sociedad en los últimos años y que tienen que ver con la forma de vida, las relaciones familiares, las nuevas tecnologías, los valores predominantes, las relaciones interpersonales, etc. Estos factores de naturaleza sociocultural añaden una nueva dimensión a la forma de abordar la falta de motivación de los estudiantes, lo cual nos introduce ante un nuevo problema motivacional distinto a los anteriores".


Termino, como siempre, con una reflexión. En este caso de StipekCreer que se puede triunfar influye más en los esfuerzos que poder triunfar realmente”

José Antonio de la Hoz 

viernes, 17 de abril de 2015

Causas del buen rendimiento académico: resumen de corrientes científicas

¿Por qué algunos estudiantes destacan en la escuela, mientras que la mayoría de sus compañeros obtienen resultados medios por debajo de los mismos? ¿Cuáles son los orígenes de la “excelencia en las materias escolares”, también llamada “talento ácadémico”? ¿El buen estudiante nace o se hace? Pues si preguntásemos a varios padres, profesores, jefes de estudio o directores de centros académicos o a los propios alumnos, cada uno nos daría una opinión.

Cuando hablaba con los padres de adolescentes con malas notas, en mi etapa docente, algunos le echaban la culpa al niño, al colegio o a ambos. Algunas veces oía  frases como “yo ya tengo suficiente con traer el pan a la casa” o “es que tiene que salir de él”. Son estas y otras consideraciones las que hacen atractivo el “tema del talento escolar”

Las causas del talento ha sido objeto de estudio desde tiempos inmemoriales y por las principales instituciones académicas y científicas.  Los estudios y corrientes de investigación más importantes las identifican en uno o varios de los siguientes puntos:

  • La calidad del entorno familiar y el apoyo.
  •  La calidad del ámbito escolar referida, sobre todo, a lo que se hace en el aula.
  • El tiempo dedicado a la tarea por el alumno. En palabras de Ericsson (2002) y Gladwell (2008), las 10.000 horas de “práctica deliberada” que llevan a convertir a casi cualquier niño en un experto.
  • Para otros, como Goleman (2013) la clave de la excelencia está en “focalizar la atención” y en  el dominio de uno mismo. Se trata de concentrarse en la tarea y realizarla, pasando por alto  “los cantos de sirena” para retrasarla, no hacerla o hacerla con mediocridad, dedicándole un tiempo desproporcionado".
  • Para Duckworth, Peterson, Matthews y Kelly (2007) las principales claves del éxito son la “determinación, la perseverancia y la constancia”.
  • Von Stumm, Infierno y Chamorro-Premuzic (2011) señalan a  la “motivación intrínseca”, que es aquella que lleva a actuar sin que existan incentivos externos, y a la curiosidad intelectual, como causantes de la excelencia académica.
  • Otro grupo de estudiosos señala que los estudiantes de éxito disponen de una mayor aptitud cognitiva que el resto. En esa aptitud incluiríamos procesos tales como la atención, el razonamiento, la memoria, la comprensión, la resolución de problemas, la toma de decisiones y el procesamiento del lenguaje.
  • Por último hay autores, como François Gagné, que defienden la pluricausalidad del éxito académico. Para ellos son varias las causas que interactúan para conseguirlo.


Pues bien, parece que es el propio niño y su entorno (escolar, familiar y social) los causantes del talento académico, en procesos de construcción de competencias que tienen lugar en el día a día del niño en casa, en el colegio y en la calle.

Después de leer algunas teorías sobre la inteligencia como la de Adrian Owen , sobre los doce pilares de la inteligencia, o la de Howard gardner sobre las Inteligencias Múltiples, ...parece que cosas como generar en el niño unos hábitos de trabajo constantes, desde pequeño, ayudarles a ser ordenados, dejarles hacer tareas y resolver problemas adecuados a su edad, enseñarles a planificar su día, promover el respeto a determinadas rutinas (sueño, alimentación...), controlar la tarea en los primeros años de colegio, ...van ayudando al niño a alcanzar su NIVEL ÓPTIMO DE TALENTO. 

Termino, como siempre, con un pensamiento. En esta ocasión de dos psicólogos, Treffinger y Feldhusen: 

"...los talentos emergen y crecen evolutivamente, y para algunos no llegan a emerger porque no se produce una adecuada estimulación en la escuela y la familia. Es imperativo que todos los que trabajan con jóvenes vean los talentos y potencialidades como algo educable y emergente, y no como algo fijo e inmutable"

José Antonio de la Hoz

jueves, 16 de abril de 2015

¿Hay una forma inteligente de querer a los hijos?

El ser humano tiene capacidad de amar y necesita aplicarla a algo o alguien porque le resulta imposible no querer. Mientras vivimos vamos eligiendo  a qué y a quién queremos y esa elección tiene consecuencias para nosotros mismos y lo querido, ya sea persona o cosa.  A título de ejemplo, no genera los mismos efectos la lectura habitual de un buen libro  que el consumo frecuente de alcohol; como tampoco tiene las mismas consecuencias querer a una persona por lo que se recibe de ella, que el amor desinteresado, aunque solo sea por aquello de que “hay más alegría en dar que en recibir”.

Una vez hecha esta introducción me interesa pararme en el amor de los padres a los hijos. Es un amor necesario para el correcto desarrollo de la persona, como hemos visto en otras entradas de este blog  (véase http://goo.gl/4rAlk7 ), pero un amor no pasado por el tamiz de la razón puede ser pernicioso, para los padres y para los hijos.

La mejor forma que tiene una madre o un padre de manifestar su amor a los retoños es desearles lo mejor, ayudarles a conseguir las capacidades, competencias, hábitos y habilidades que les ayuden a construir una vida de calidad, para ellos mismos y para los que estén en su entorno. Que puedan elegir su futuro con el menor número de condicionantes  internos posible. A esto le llamo  AMOR A LARGO PLAZO, por contraposición al AMOR A CORTO PLAZO que proporciona una felicidad momentánea, pobre, pasajera, que produce un arraigo más o menos fuerte a las propias debilidades, que genera dependencias físicas o emocionales o que mutila para hacer frente  -con ciertas garantías de éxito-  a los retos que siempre planteará la vida.

Soy muy amigo de la aventura y veo, si puedo, aquellos programas de televisión con esta temática. No hace mucho una conocida humorista era la protagonista de uno de ellos. A lo largo de varios días tuvo que recorrer algunos kilómetros a pie, remar en kayak, dormir en una tienda de campaña varias noches , para luego poder disfrutar de bellísimos paisajes, ver osos, gozar observando majestuosos glaciares, ríos y lagos, etc. Pero para lo segundo hacía falta cansarse remando y corriendo, adquirir una mínima condición física, soportar algo de frío, etc. Al final del programa estaba feliz y entendió perfectamente que su pereza y comodidad podía llevarle a no poder realizar elecciones maravillosas. Se despidió agradecida, habiendo aprendido la lección y con la siguiente frase, dirigida al conductor del programa, que es un conocido aventurero:  “no solo has cambiado mi vida sino la de mi familia”, dando a entender que aumentaría el nivel de exigencia a sus hijos, para que pudieran ampliar su abanico de posibilidades y, con ello, ser más felices.

Pues bien, el AMOR A LARGO PLAZO  es aquel que lleva a los padres, en el día a día, a pensar en las consecuencias de sus decisiones sobre la educación y la felicidad de sus hijos, que no serán otras que su mayor o menor capacidad  de elegir metas, su mayor o menor autonomía, la cantidad y calidad de  hábitos, competencias, capacidades y habilidades adquiridos en su proceso de formación, etc. Hay que revisar, a título de ejemplo, los caprichos innecesarios que concedemos a los hijos en el día a día, dónde ponemos el listón de la exigencia, porque ellos querrán bajarlo siempre, incapaces de valorar que estás buscando su felicidad. Ellos solo valoran el corto plazo, aunque pasados los años se acuerden, para bien o para mal, de cómo los educastes. Es la historia de siempre.

Me da pena ver a algunos padres de adolescentes que, desde que estos eran niños:
  • Le llevan el desayuno a la cama 
  • Les dejan que se queden en la cama al menor contratiempo
  • Ceden fácilmente ante su llanto caprichoso o ante cualquier chantaje emocional
  • Se ponen siempre de su parte sin contrastar datos
  • No les exigen, desde pequeños, un horario de trabajo.
  • Hacen poco o nada por controlar sus impulsos
  • Le retiran la comida que no les gusta para cambiársela por otra, etc

Creo que el mensaje está claro, pero quiero terminar con una situación real, muy gráfica,  que se produjo en la Universidad de Berkeley a final de los años 40. Seleccionaron a 92 niños de  3 y 4 años y los metieron en un aula; un profesor le dio  a cada niño una chocolatina con la promesa de darle otra más si no se la había comido mientras se ausentaba un tiempo. Sale de la clase y cuando vuelve unos se la habían engullido y otros no. Estos niños fueron  estudiados 50 años después y, resumiendo,  se obtuvieron los siguientes datos, entre otros: el 80% de los que no se comieron la chocolatina tenían cargos de responsabilidad y la tasa de divorcios era cuatro veces mayor entre los que se comieron la chocolatina.

La pregunta es ¿cuántas “chocolatinas”, sin criterio, no asociadas a ningún esfuerzo o merito , les das a tus hijos cada día? Pues eso, cuando tomes decisiones que les afectan PIENSA EN EL MODELO DE PERSONA QUE ESTAS CREANDO. Elabora CRITERIOS, consensuados con tu cónyuge, adaptados a su edad y que les ayuden a crecer como personas. Todo ello bien compaginado con manifestaciones habituales de cariño y afecto.

Termino, como siempre, con dos pensamientos, uno de José Antonio Marina, filósofo y pensador :  “Debemos proponer al niño metas asequibles, que pueda conseguir, pero difíciles, para que sientan la emoción de tener éxito” . La otra de Angela Lee Duckworth (investigadora de la Universidad de  Pensilvania): “El rasgo de personalidad de las personas que llegan lejos en la vida, es la DETERMINACIÓN”

José Antonio de la Hoz


miércoles, 8 de abril de 2015

La lactancia materna prolongada aumenta el Cociente Intelectual a largo plazo

Como sabéis estoy suscrito a una revista de neurología dirigida a profesionales en la materia. Yo no soy neurólogo pero  en esta publicación aparecen, de vez en cuando,  contenidos muy relacionados con el amplio campo de la educación y el aprendizaje. Pues bien, bajo el título de esta entrada me encuentro con un interesante estudio que os remite en su literalidad:

"La lactancia materna prolongada mejora el rendimiento escolar, aumenta el cociente intelectual en el adulto y se relaciona con unos ingresos altos en el futuro, según una extensa muestra de miles de bebés brasileños.

El equipo analizó los datos de cerca de 6.000 bebés que nacieron en el año 1982 en el municipio brasileño de Pelotas. De ellos, 3.493 realizaron un test de inteligencia intelectual a los 30 años (Wechsler Adult Intelligence Scale, 3rd version). Los expertos dividieron a los participantes en cinco grupos, basándose en el tiempo en el que habían recibido la lactancia materna y controlaron diez variables sociales y biológicas que pueden contribuir al incremento del cociente intelectual, como ingresos familiares, nivel de escolarización de los padres, genética, edad de la madre y hábito tabáquico durante el embarazo, el peso del bebé y el tipo de parto.

El estudio muestra la primera evidencia de que la lactancia materna durante más de doce meses tiene un gran impacto en el desarrollo cognitivo, efectos que persisten también en la edad adulta. Un niño que reciba lactancia materna un mínimo de un año conseguirá a los 30 años un cociente intelectual mejor (diferencia de 3,76 puntos; IC 95% = 2,20-5,33) y tendrá más años de escolaridad (0,91 años más; IC 95% = 0,42-1,40) y un mejor salario en comparación con los que sólo reciban lactancia materna durante menos de un mes."

La lactancia es una forma de dar cariño al niño en sus primeros momentos de vida. Por eso encuentro relación entre este estudio y otra entrada publicada en este blog a la que puedes acceder pinchando aquí http://goo.gl/ve2MfL 

José Antonio de la Hoz

martes, 24 de marzo de 2015

Reglas básicas para memorizar mejor en calidad y cantidad

Nuestro sistema educativo exige memoria, comprensión y trabajo intenso a sus alumnos para poder salir airoso de sus pruebas o evaluaciones. Cuando se acercan los tan temidos exámenes es bueno conocer y practicar algunas reglas que favorecen la eficiencia. No son todas, pero sin lugar a dudas ayudan. Ahí van:

Reglas para memorizar mejor:
  • Si no se entiende lo que se está estudiando se archivará en la memoria a corto plazo – aquella que retiene una pequeña cantidad de información y solo durante un corto periodo de tiempo -  y se olvidará rápido. Por eso es bueno comprender lo que se estudia.
  • Utilizar reglas nemotécnicas que permitan recordar lo que se ha estudiado.
  • Los datos se memorizan más rápido si se memorizan en voz alta.
  • La memoria asociativa ayuda. La forma de almacenar información se puede llamar “memoria asociativa” si permite recordarla a partir de parte de sus elementos o por asociación con otros distintos. Ejemplo:
    • a.   Recuerdo el nombre de Newton sabiendo que empieza y termina por “N” y que era inglés.
    • b.  Recuerdo fechas asociando imágenes fáciles a los números del 0 al 10: ejemplo: recuerdo 1920, tuno en la nieve tose al comerse un pero (antes y para siempre, he asociado al número 1 la figura de un tuno, al 2 la tos, al nueve la nieve y al cero el pero)
  • La concentración es importante. Para facilitarla es bueno estudiar en un sitio tranquilo, con una temperatura agradable y ausente de distracciones.
  • Tener en cuenta la Curva del olvido de Ebbinghaus para planificar los repasos:



                   En el eje vertical aparece el porcentaje de contenidos que recordaré. En el horizontal aparece el número de días que pasan hasta que repaso. De esta forma se interpreta lo siguiente:
  1. La primera curva – curva sin nombre-, nos indica como va evolucionando lo memorizado con el paso de los días. De esta forma el 2º día solo nos acordamos del 60% de lo memorizado. Entre el 4º y el 5º día solo nos acordaremos del 10% y el 8º día no recordaremos nada.
  2. La curva del primer repaso nos indica el recuerdo de lo memorizado tras realizarlo. Si repasamos el 2º día recordaremos el 100% de lo memorizado, que bajará al 80% pasada una semana, pero si hay un segundo repaso volveremos a recuperar el 100% de lo aprendido. A los quince días recordaremos el 85% de lo memorizado, que pasará nuevamente al 100% tras un tercer repaso.
Termino, como siempre, con una frase. En este caso del teólogo, filósofo y pedagogo COMENIUS:

"Bien se ha dicho que debemos leer algo la primera vez para averiguar su contenido; la segunda, para entenderlo; la tercera, para grabarlo en la memoria, y la cuarta, repetirlo en silencio para comprobar que lo dominamos”

José Antonio de la Hoz

miércoles, 18 de marzo de 2015

¿Qué tipo de profesores necesitan los alumnos de hoy? Aportaciones para un debate


Hoy día todo lo que la escuela, el instituto o la universidad enseña se puede aprender en plataformas de aprendizaje virtual, redes sociales, foros, chats, …poniendo en crisis la clase magistral y a quien la imparte y sostiene. Pero estas instituciones ancestrales no se han adaptado a estos nuevos contextos de aprendizaje alternativo, primero porque los ven como un competidor y segundo porque muchos profesores carecen de los conocimientos y habilidades necesarias para sacarles fruto y orientar a sus alumnos que, en muchos casos, están más familiarizados con ellos.

La revolución tecnológica obliga a los profesores a una permanente actualización en el manejo de las TIC y en el conocimiento de sus posibilidades en la docencia, que no facilita la administración educativa y que cuesta afrontar de forma individual. El profesor tiene que dedicar tiempo a preparar las clases, conocer las fuentes de información fiables sobre su materia en la red, detectar las aplicaciones informáticas cuyo manejo pueda ser un buen complemento de su asignatura, tanto en la forma de impartirla como en su contenido,  y desarrollar una pedagogía que nada tiene que ver con la antigua clase magistral. Además, todo este esfuerzo por adaptarse a nueva realidad  ha de ser permanente porque todo cambia a una velocidad mayor que en décadas anteriores, hasta llegar a lo que Zygmunt Bauman describió como una SOCIEDAD LÍQUIDA.

Todo lo anterior le exige a la escuela - sobre todo a la administración educativa y al profesorado - salir de su “zona de confort”, aún a sabiendas de que no es fácil afrontar la formación permanente del profesorado en un entorno que cambia cada vez más rápido, ni tampoco el profesorado puede dedicar mucho tiempo extra a adaptarse y actualizarse en el manejo de ese entorno. A título de ejemplo, el otro día una profesora de matemáticas de unos cincuenta años se manifestaba preocupada porque el claustro de su instituto  había aprobado que los alumnos tuvieran el móvil en clase, para facilitar que  accedieran, en tiempo real, a sitios de internet con contenidos relacionados con las materias a impartir.

Cambiar el modelo de escuela y dotarla de un profesorado acorde con las nuevas exigencias tiene muchas implicaciones. Hay que cambiar los contenidos que se enseñan  en las facultades y la forma de impartirlos; hay que modificar la forma de seleccionar al profesorado y los criterios  que rigen su formación permanente y su evaluación, sin obviar la propia responsabilidad en la propia capacitación; hay que adaptar la pedagogía a los nuevos tiempos; hay que modificar los espacios formativos; hay que optar por nuevos criterios de remuneración del profesorado acordes con lo que se les va a exigir, etc. Por último, hay que cambiar la mentalidad de los futuros profesionales de la educación, en línea con la idea de que tanto la escuela como el instituto o la universidad…deben estar al servicio del alumno y de la sociedad y no al revés. Hay que modificar “el estatuto del funcionario docente” si queremos avanzar.

Además, las mejoras en las condiciones del profesorado, - sobre todo de la enseñanza pública- , han de ir acompañadas de una mejora en su eficacia y eficiencia, en su calidad de trabajo, en su formación. Todos sabemos que se pueden aumentar los salarios del profesorado sin que este mejore la calidad de su trabajo, se pueden disminuir sus horas de docencia sin que mejore su docencia, etc. Tanto los sindicatos como los empleadores deben  abandonar la pretensión de conseguir más por menos y cambiar a una estrategia basada en “ganar – ganar”, en la que se consigaN cosas dando cosas, en la que se dé más a cambio de más.

A todo esto hay que añadir – como indica Javier Tourón – que Los alumnos ya no precisan solo saber cosas, necesitan aprender a hacer algo con ellas a través de la adquisición de competencias; el aprendizaje profundo, el pensamiento crítico, el aprendizaje colaborativo y tantas otras razones que podrían esgrimirse, hacen que la cuestión sea todo menos baladí”  Además, son muchas las páginas y comunidades virtuales con contenidos muy interesantes – como infográficos-  que vienen en inglés y hacen conveniente su manejo".

El manejo de internet y de las  opciones educativas que ofrece no son un fin en si mismo, sino más bien una herramienta, pero no cualquiera; ya hemos indicado que recoge todos los contenidos que hoy se pueden transmitir en cualquier clase magistral de cualquier institución, ofrece herramientas de creación de contenidos y distintos formatos de presentación que afectan a actividades docentes como la evaluación, el seguimiento, el contacto virtual de padres y alumnos, el aprendizaje colaborativo favoreciendo el acceso a contenidos de instituciones educativas de todo el mundo, el debate alumno – alumno y alumno – profesor, etc.

No quiero terminar sin poner un ejemplo práctico de uso de redes sociales en clase, que nos puede ayudar a comprender mejor lo anterior:
  •   http://www.ning.com/  : es una herramienta que sirve para crear tu propia red social, en la que compartas contenidos digitales con tus alumnos, con los profesores del colegio, con los profesores y alumnos de un nivel educativo, etc. En su versión gratuita Ning ofrece 10GB de espacio para la red, capacidad para 20.000 miembros y, en el caso de redes para alumnos de 13 a 18 años, la eliminación de la publicidad de la red (de Haro, 2008b). Un ejemplo práctico del uso de esta herramienta en un centro escolar lo tenéis en el siguiente enlace http://goo.gl/AQRRxH


Otras redes sociales:
  •   Red Alumnos. Esta aplicación web consta de un sistema de microblogging que permite crear clases online a través de la interacción entre los grupos creados. De esta manera, se mantiene en contacto a padres, alumnos y profesores, y permite que los alumnos inscritos puedan crear grupos de trabajo, consultar sus notas, mantenerse al día de sus asignaturas… y todo de forma gratuita. 
  • Scolartic. Ésta es una red social enfocada a profesores que quieran aumentar sus recursos a la hora de impartir clases, gracias a vídeos, tutoriales, juegos, actividades, explicaciones animadas… Además, hay multitud de recursos que ayudarán al docente a  mejorar su perfil TIC en el aula.
  • Edmodo. Edmodo permite que una clase se conecte fuera del aula rápida, fácil y segura, compartiendo contenido, accediendo a los deberes, consultando calificaciones y noticias… Los maestros pueden planificar los deberes y corregirlos, y los alumnos pueden entregarlos también a través de esta plataforma.
  • Edoome. Permite que tanto profesores como alumnos interactúen utilizando herramientas de carácter educativo, como foros, debates, espacios para subir documentos o trabajos, tablones de anuncios… Mejora la comunicación entre profesores, alumnos y padres.
  • Xtend Educación. Está disponible en inglés, catalán y español, y pone en contacto a profesores de distintos colegios y zonas geográficas para facilitar la compartición y ampliación de contenidos, así como compartir experiencias. Esta plataforma ha sido reconocida como “mejor sistema de aprendizaje online” por SIMO Network (la feria internacional de servicios y soluciones TIC).
  • Educanetwork. Su objetivo es crear comunidades formadas por padres, alumnos y profesores, permitiéndoles compartir apuntes, exámenes, vídeos, documentos… Además, en ella también se podrán encontrar multitud de herramientas TIC gratuitas para facilitar el estudio y las clases, tanto para alumnos como profesores.
  • La puerta del Cole. Sin duda, hace justicia a su nombre. Su principal función es extender las conversaciones y relaciones que tienen lugar entre los padres de los alumnos en la puerta del colegio, pero llevándolo a un ámbito 2.0, pudiendo tener esas conversaciones también desde casa. Se trata de una especie de Facebook para padres: se pueden subir fotos y vídeos, compartir opiniones o incluso encontrar a otros padres.


Enlaces que describen recursos para usar en la clase:
  • http://goo.gl/cQP3kD : recoge 150 herramientas gratuitas para crear materiales didácticos on line .

Ejemplos de enlaces que facilitan el acceso a contenidos de distintos niveles :


Termino, como siempre, con una frase. En este caso de Javier Touron:

“Hoy dia el profesor debe pasar de actor a orientador, de expositor a asesor y el alumno ha de pasar de espectador a protagonista, de sujeto paciente a sujeto agente”

José Antonio de la Hoz

Fuentes:
http://goo.gl/JY1qAm
Otros 

martes, 17 de marzo de 2015

Frases positivas para comunicarse con los hijos

Para enfrentarse a la vida, para levantarse cada día y cumplir con nuestras obligaciones, para superar los obstáculos que nos alejan de los objetivos y metas que nos proponemos, necesitamos dos capacidades: MOTIVACIÓN Y FUERZA DE VOLUNTAD.
La motivación mantiene fuertes vínculos con la propia personalidad y con nuestro nivel de autoestima . En la infancia la autoestima está muy relacionada con el afecto y cariño que nos dispensan nuestros padres, que se manifiestan en gestos y en palabras. Lógicamente también los logros que se alcanzan van creando una historia personal que alimenta la autoestima y predispone a conseguir nuevas metas.
En este artículo me centro en  formas positivas concretas de comunicarse los padres con los hijos. Son muchos los padres que solo destacan lo que sus hijos hacen mal, obviando sus logros y comportamientos positivos
La tarea de educar no es fácil para los padres porque no es la única a la que se enfrentan. Casi todos deben compatibilizarla con un trabajo exigente,  que les deja pocas ganas de sonreír cuando llegan a casa y hace que su paciencia sea escasa, pero su estilo de comunicación con los hijos es uno de los factores que van esculpiendo, día a día, su personalidad y la forma de afrontar sus obligaciones.
Los hijos se creen a pie juntillas lo que los padres les dicen cuando son pequeños. Calificativos como  “tonto”, “imbécil”, “vago”, “inútil”…hacen mella e influyen, en parte, en su forma de comportarse presente y futura.
Que los hijos se equivocan y tienen limitaciones es una verdad fuera de toda duda. Pero también es cierto que hacen muchas cosas bien a diario y que tienen habilidades, competencias, comportamientos positivos, valores, etc. Por eso los padres, si  quieren ser justos, deben corregir los errores y defectos de sus hijos, pero también alabar sus aciertos. Si quieren ser inteligentes, harán las mismas alabanzas – o más – que correcciones. Está en juego el nivel de autoestima de sus hijos y su capacidad de afrontar la vida con motor propio. Me refiero a las alabanzas basadas en motivos reales, en vencimientos diarios, en esfuerzos en lo cotidiano, en comportamientos ejemplares,... de lo contrario estaríamos fomentando una personalidad narcisista y endeble.
Llega a mis manos un listado de frases positivas que podemos dirigir, cada día, a nuestros hijos/as. Lógicamente es imposible usarlas todas, se trata más bien de tenerla como referencia, de leerla, de seleccionar cada tiempo -día, semana- algunas para usarlas.  Es interesante porque aporta “formas concretas” de alabar que son positivas si detrás de ellas hay un motivo real y convencimiento propio, ambos fácilmente detectables por nuestra prole. Dicho esto, ahí va el listado:
Para fomentar la competencia:
§  Mira lo que has conseguido. ¡Es fantástico!
§  Te está costando pero lo estás haciendo muy bien.
§  Parece que disfrutas mucho haciendo eso.
§  Te está saliendo muy bien. Sigue así.
§  Es cierto que puedes mejorarlo. Sigue practicando y lo conseguirás.
§  No me ha gustado lo que has hecho. Sé que lo puedes hacer mejor
§  Por supuesto que puedes mejorar. Todavía puedes dar más de ti.
§  Te pido esto porque sé que puedes hacerlo.
Para fomentar la iniciativa:
§  Tu esfuerzo ha valido la pena.
§  Estoy seguro de tu talento. ¡Atrévete!
§  ¡Mira lo lejos que has llegado!
§  Fíjate en el error e inténtalo de nuevo. Seguro que ahora es más fácil.
§  Me gustan tus ideas.
§  Vas por buen camino, sigue así
§  Seguro que encuentras una solución mejor.
§  Inténtalo, no importa si lo consigues o no. Todos nos equivocamos y así aprendemos.
Para fomentar la comunicación:
§  No opino lo mismo que tú pero te agradezco que me lo digas.
§  Dime cuál es tu opinión. Me interesa.
§  ¿Qué te parece?
§  Esa es una buenísima observación. Gracias.
§  Esa pregunta es muy interesante.
§  Me gusta que me preguntes cosas.
Para potenciar su identidad:
§  Me gusta cómo eres.
§  Te quiero, te quiero, te quiero.
§  Espero que estés orgulloso de ti mismo.
§  Me gustas cuando sonríes.
§  Me encanta tu compañía.
§  Me gusta ver en lo que te estás convirtiendo.
§  No te compares con nadie. No hay nadie como tú.
§  No podemos ser buenos en todo. Por eso tenemos nuestros talentos especiales.
§  Eres especial, no hay nadie como tú.
Para fomentar la responsabilidad:
§  Sé que puedo confiar en ti.
§  Me has demostrado ser responsable.
§  Equivocarse es bueno. Te enseña a mejorar.
§  No te lo permito pero te quiero.
§  Toma una decisión. Confía en ti mismo.
Para fomentar la colaboración:
§  Gracias por tu ayuda.
§  Lo que has hecho ha sido muy importante para mí.
§  Yo no lo habría hecho así pero así está perfecto.
§  Yo no lo veo de la misma manera. Dime por qué piensas de esta manera.
§  Tómate tu tiempo para hacerlo.
§  Seguro que entre los dos es más fácil.
§  Sé que te cuesta un gran esfuerzo por eso te lo agradezco más.

Es obvio que este listado puede usarse con el cónyuge, amigos, compañeros de trabajo, etc. ¡Ánimo!, para vosotros y para mi

José Antonio de la Hoz

Fuente: Elena Roger Gamir, Pedagoga- Solohijos.com