martes, 17 de marzo de 2015

Frases positivas para comunicarse con los hijos

Para enfrentarse a la vida, para levantarse cada día y cumplir con nuestras obligaciones, para superar los obstáculos que nos alejan de los objetivos y metas que nos proponemos, necesitamos dos capacidades: MOTIVACIÓN Y FUERZA DE VOLUNTAD.
La motivación mantiene fuertes vínculos con la propia personalidad y con nuestro nivel de autoestima . En la infancia la autoestima está muy relacionada con el afecto y cariño que nos dispensan nuestros padres, que se manifiestan en gestos y en palabras. Lógicamente también los logros que se alcanzan van creando una historia personal que alimenta la autoestima y predispone a conseguir nuevas metas.
En este artículo me centro en  formas positivas concretas de comunicarse los padres con los hijos. Son muchos los padres que solo destacan lo que sus hijos hacen mal, obviando sus logros y comportamientos positivos
La tarea de educar no es fácil para los padres porque no es la única a la que se enfrentan. Casi todos deben compatibilizarla con un trabajo exigente,  que les deja pocas ganas de sonreír cuando llegan a casa y hace que su paciencia sea escasa, pero su estilo de comunicación con los hijos es uno de los factores que van esculpiendo, día a día, su personalidad y la forma de afrontar sus obligaciones.
Los hijos se creen a pie juntillas lo que los padres les dicen cuando son pequeños. Calificativos como  “tonto”, “imbécil”, “vago”, “inútil”…hacen mella e influyen, en parte, en su forma de comportarse presente y futura.
Que los hijos se equivocan y tienen limitaciones es una verdad fuera de toda duda. Pero también es cierto que hacen muchas cosas bien a diario y que tienen habilidades, competencias, comportamientos positivos, valores, etc. Por eso los padres, si  quieren ser justos, deben corregir los errores y defectos de sus hijos, pero también alabar sus aciertos. Si quieren ser inteligentes, harán las mismas alabanzas – o más – que correcciones. Está en juego el nivel de autoestima de sus hijos y su capacidad de afrontar la vida con motor propio. Me refiero a las alabanzas basadas en motivos reales, en vencimientos diarios, en esfuerzos en lo cotidiano, en comportamientos ejemplares,... de lo contrario estaríamos fomentando una personalidad narcisista y endeble.
Llega a mis manos un listado de frases positivas que podemos dirigir, cada día, a nuestros hijos/as. Lógicamente es imposible usarlas todas, se trata más bien de tenerla como referencia, de leerla, de seleccionar cada tiempo -día, semana- algunas para usarlas.  Es interesante porque aporta “formas concretas” de alabar que son positivas si detrás de ellas hay un motivo real y convencimiento propio, ambos fácilmente detectables por nuestra prole. Dicho esto, ahí va el listado:
Para fomentar la competencia:
§  Mira lo que has conseguido. ¡Es fantástico!
§  Te está costando pero lo estás haciendo muy bien.
§  Parece que disfrutas mucho haciendo eso.
§  Te está saliendo muy bien. Sigue así.
§  Es cierto que puedes mejorarlo. Sigue practicando y lo conseguirás.
§  No me ha gustado lo que has hecho. Sé que lo puedes hacer mejor
§  Por supuesto que puedes mejorar. Todavía puedes dar más de ti.
§  Te pido esto porque sé que puedes hacerlo.
Para fomentar la iniciativa:
§  Tu esfuerzo ha valido la pena.
§  Estoy seguro de tu talento. ¡Atrévete!
§  ¡Mira lo lejos que has llegado!
§  Fíjate en el error e inténtalo de nuevo. Seguro que ahora es más fácil.
§  Me gustan tus ideas.
§  Vas por buen camino, sigue así
§  Seguro que encuentras una solución mejor.
§  Inténtalo, no importa si lo consigues o no. Todos nos equivocamos y así aprendemos.
Para fomentar la comunicación:
§  No opino lo mismo que tú pero te agradezco que me lo digas.
§  Dime cuál es tu opinión. Me interesa.
§  ¿Qué te parece?
§  Esa es una buenísima observación. Gracias.
§  Esa pregunta es muy interesante.
§  Me gusta que me preguntes cosas.
Para potenciar su identidad:
§  Me gusta cómo eres.
§  Te quiero, te quiero, te quiero.
§  Espero que estés orgulloso de ti mismo.
§  Me gustas cuando sonríes.
§  Me encanta tu compañía.
§  Me gusta ver en lo que te estás convirtiendo.
§  No te compares con nadie. No hay nadie como tú.
§  No podemos ser buenos en todo. Por eso tenemos nuestros talentos especiales.
§  Eres especial, no hay nadie como tú.
Para fomentar la responsabilidad:
§  Sé que puedo confiar en ti.
§  Me has demostrado ser responsable.
§  Equivocarse es bueno. Te enseña a mejorar.
§  No te lo permito pero te quiero.
§  Toma una decisión. Confía en ti mismo.
Para fomentar la colaboración:
§  Gracias por tu ayuda.
§  Lo que has hecho ha sido muy importante para mí.
§  Yo no lo habría hecho así pero así está perfecto.
§  Yo no lo veo de la misma manera. Dime por qué piensas de esta manera.
§  Tómate tu tiempo para hacerlo.
§  Seguro que entre los dos es más fácil.
§  Sé que te cuesta un gran esfuerzo por eso te lo agradezco más.

Es obvio que este listado puede usarse con el cónyuge, amigos, compañeros de trabajo, etc. ¡Ánimo!, para vosotros y para mi

José Antonio de la Hoz

Fuente: Elena Roger Gamir, Pedagoga- Solohijos.com


lunes, 23 de febrero de 2015

¿Quién elige la vida que han de vivir tus hijos?


El hombre  de cada época vive y al vivir deja huella, crea costumbres y usos sociales, formas de hacer y de organizarse y estructuras que constituyen su marco de convivencia con sus semejantes en el barrio, en la ciudad, en el país o en la región. Pero es obvio que esto no se hace entre todos por igual, hay unos que influyen más que otros. Esto está claro desde que el hombre es hombre e incluso desde antes. También queda claro, en nuestros días, en los países con regímenes totalitarios, pero no es tan obvio- al menos para el gran público- en los modernos sistemas democráticos, donde parece que casi todo lo importante es elegido por la mayoría. Yo defiendo que a veces vamos, sin ser plenamente conscientes, por los caminos que quieren otros a los que no conocemos.

Se conocen perfectamente los mecanismos que influyen en el comportamiento individual y social del hombre. Basta con estudiar algo de campos del conocimiento como la psicología social que  investiga la influencia del ambiente en el hombre, o de la sociología, que se ocupa del estudio sistemático del comportamiento social y de los grupos humanos o, dicho de otra forma, de cómo influye en la sociedad la televisión, Internet, la prensa escrita, los grupos de presión,…entre otros aspectos. También podemos leer algo sobre marketing, que se encarga de enseñarnos el comportamiento del hombre como consumidor: que sorpresa me llevé cuando me enteré de que los carritos de los supermercados están echos para desviarse hacia la izquierda y dejar la mano derecha libre para coger artículos del expositor o de que los artículos de primera necesidad están siempre al final de todas las  grandes superficies comerciales,  para que andemos por el recinto y compremos más.

Para bien o para mal se sabe cómo actúa el hombre. Se sabe que teclas tocar para cambiar su forma de pensar, quizás en beneficio de intereses sociales o políticos inconfesables, de unos pocos. No deja de llamarme la atención observar los cambios en la opinión pública española desde los años 80 hasta hoy. Algunos para bien, pero ¿otros?. A título de ejemplo:
  • ¿Es objetivamente positivo el aumento del consumo de alcohol entre los adolescentes?
  • ¿No se puede encontrar ninguna causa que justifique el progresivo aumento, en los últimos años, de las agresiones de hijos a padres?
  • ¿Hay valores sociales que justifiquen el aumento de población con sobrepeso?
  • ¿Qué interés general justifica que toda una vicepresidenta del congreso se dedique a jugar con su Tablet en plena intervención del Presidente del Gobierno?
  • ¿A qué obedece un clima de corrupción elevado en representantes e instituciones públicas?
  • ¿Es normal un nivel de fracaso escolar por encima del 30%?
  • ¿Es el aborto una experiencia agradable para los padres de una menor? ¿Es normal que se acepte sin más la posibilidad de decidir sobre la vida de un igual en proceso de maduración?
  • ¿Es constructivo y sano que los medios de comunicación jueguen con lo extraordinario, sucio, amoral,…para conseguir mayor audiencia y, con ello, mayores ingresos, a costa de una sociedad menos sana?
Es indudable que podría crearse una lista de aspectos positivos, como la anterior o más amplia, como también lo es la percepción generalizada de que  esta sociedad no va bien, en términos globales.


Decía McClelland  que hay tres necesidades que nos mueven a hacer cosas: la necesidad de logro, la de afiliación y la de poder. Esta última es la causante de que intentemos cambiar la realidad que nos rodea; tenemos cierta tendencia a intentar que se amolde a nuestra forma de pensar, a nuestros principios, a nuestros intereses. 

Logro, afiliación y poder son tres motivaciones que se dan en todo ser humano, aunque con distinta intensidad. No es malo intentar cambiar la sociedad, siempre que se haga desde principios, objetivos o metas saludables por quienes ostentan el poder, que tengan que ver con el interés general o el bien común y respetando la decisión de la mayoría, correctamente construida.

Es otra realidad que si no somos coherentes con nuestros principios nos buscamos otros que justifiquen nuestra forma de actuar. Por eso hay que ser muy exigentes con quien ejerce el poder, con quien tiene capacidad de transformar la realidad, influyendo en la vida de millones de seres humanos. Nuestra tendencia natural nos lleva a una zona de confort con poca exigencia personal y con cierta inclinación a sacrificar principios y normas.

En la historia de la humanidad hay grandes logros y avances, también enormes errores que normalmente no eran percibidos como tales en la sociedad de la época en que se produjeron  y que posteriormente fueron admitidos y superados pero también repetidos. Errores que en algunos casos costaron muchas vidas humanas. Basta, repito,  con echar un vistazo a la historia.

Hace unos años alguien decía que iba a dejar a  España irreconocible y, pasado el tiempo, hemos comprobado que así ha sido. Cabe preguntarse que ¿por qué estaba tan seguro? ¿todo el mundo estaba dispuesto a seguirlo sin discusión por la bondad de sus propuestas?. Esto es una confirmación real y práctica de que la sociedad la configuran unos pocos, haciendo creer a la masa que es ella quien decide.

No es difícil convencer al gran público de la bondad de las ofertas de un grupo de poder. Basta con tener los medios y dominar las técnicas de manejo de la opinión pública. De esta forma podemos hablar de  técnicas de ingeniería social como  aquellas que permiten ejercer influencia y dirigir el pensamiento y la acción de un individuo o un grupo. Su uso es tan antiguo como el hombre, tiene una larga tradición en política, diplomacia e inteligencia, aunque su estudio sistemático corre paralelo al desarrollo de la psicología.

Los  ingenieros sociales  apoyan su eficacia en el MIEDO, LA CONFIANZA, LA IGNORANCIA Y LA INGENUIDAD del ser humano. También en la falta de organización y de medios del individuo aislado para defender sus intereses y de la dificultad y la falta de medios para competir con las sociedades, asociaciones y partidos políticos ya constituidos, con considerables medios económicos y con propuestas ya cerradas y elaboradas por ellos mismos. Así, el individuo como tal, sin organización, está huérfano socialmente hablando, aunque haya muchos que en silencio piensen como él.

Para los ingenieros sociales son vitales los medios de comunicación porque crean opinión. Por eso hay duras  batallas por su control. Basta con echar un vistazo a la infografía que aparece en http://goo.gl/SH0mBX, y preguntarse por los intereses que hay detrás de cada inversor, sin descartar buenos principios.

Como este blog va de educación no quiero pasar por alto que hay padres aceptando propuestas sobre lo que deben o no hacer con sus hijos, sobre lo que deben o no permitir a sus hijos, sobre lo que deben o no potenciar y enseñar a sus hijos que tienen su origen en la presión planificada e interesada de grupos de opinión. El problema es que a veces las consecuencias en la vida de sus hijos son irreparables: hace poco unos progenitores  comentaban en una escuela de padres que su hija había perdido para siempre la posibilidad de engendrar por las complicaciones derivadas de un herpes genital. Su hija, siguiendo los consejos de sus padres, "usaba siempre preservativos". 

Hace un tiempo asistí a una conferencia de Rosa María Calaf, antigua corresponsal de RTVE  para Asia – pacífico y reputada periodista. Los más viejos se acordarán de ella por el color rojizo de su pelo acompañado de un mechón blanco. Me pareció una periodista a la antigua usanza, preocupada por la verdad contrastada. Como profesional de la información nos explicó algunas formas de manipular, que recojo a continuación:
  • No se cuenta todo lo que se tiene que contar. Ejemplo, los preservativos tienen poros más grandes que el tamaño de determinados virus.
  • El silencio sobre una realidad para evitar una opinión pública contraria a ella. Lo que no aparece en los medios de comunicación no existe. El no dejar saber es una forma de “dominar” que se ha aplicado siempre, pero en la actualidad se han sofisticado estas y otras técnicas. Ejemplo: algunos líderes convocan debates al mismo tiempo que grandes eventos deportivos, a sabiendas. Otro ejemplo: una escándalo tapa a otro
  • No se quiere una sociedad de ciudadanos que piensen. Solo se busca una sociedad de ciudadanos que consuman ideas y productos, en beneficio de unos pocos.
  • Internet no es un “absoluto”. Si queremos curarnos de una enfermedad no vamos a Internet, vamos a un médico experto. En Internet hay mucha información y no toda es buena.
  • Se ha diseñado una estrategia para que los medios de comunicación pierdan su calidad y con ella su credibilidad. De esta forma no podrán ejercer su función de control a los poderes reales. Por este motivo encontramos a la televisión, radio,  prensa escrita…, sesgada y alineada con una determinada opción. Así, los que realmente mandan, evitan que se les controle. Unos medios neutralizan a los otros y, en el proceso, al alinearse, pierdan la confianza de un porcentaje de la población.
  • Por lo anterior, los medios convencionales ya no sirven a la sociedad sino que se sirven de ella. A quien si sirven es al poder económico, político, grupos de presión, etc.
  • Cada vez que recibimos un mensaje tenemos que preguntarnos QUIEN NOS ENVÍA EL MENSAJE, por qué nos lo envía, para qué nos lo envía, porqué en ese momento, …esto es ser un DESTINATARIO RESPONSABLE DE LA INFORMACIÓN y hay que enseñarlo desde pequeños a nuestros hijos.
  • Si solo comemos porquería tendremos un cuerpo enfermo, y si solo tragamos porquería informativa o lúdica  tendremos un cuerpo social enfermo y debilitado.

Por todo lo anterior, la periodista afirma que “hay que hacerse muchas preguntas para tener el control de la propia vida". Si no nos hacemos preguntas alguien va a pensar y decidir por nosotros”.

Por extensión, hay que enseñar a pensar a nuestros hijos, invitándolos  a hacerse muchas preguntas, hablando con ellos como lo hace un padre o una madre, de forma desinteresada, motivándolos para que no acepten sin más todas las propuestas que les llegan. Esto implica:
  • Dedicarles tiempo y oír alguna vez  la música que oyen ellos, analizar las letras y comentarlas.
  • Jugar  de vez en cuando con ellos a los videojuegos y analizar después las imágenes que han visto.
  • Comentar juntos las noticias que salen en el telediario, en la radio y en la prensa escrita.
  • Favorecer su sinceridad no llevándonos las manos a la cabeza cuando nos cuentan lo que hacen con sus amigos o lo que ven en ellos …
  • Que vean  en nosotros un modelo de persona asequible e imitable por su prestigio, que no suele estar en grandes logros materiales sino en los valores que transmitimos, esos que nos agradan a todos cuando los vemos en otros y que nos llevan a considerar que realmente hay personas que merecen la pena y que la humanidad tiene futuro.
  • Ver que rectificamos y pedimos perdón cuando nos equivocamos, con naturalidad y sencillez, y que seguimos adelante.
  • Aceptamos sus elecciones maduras, aunque no coincidían con lo que nosotros esperábamos.

Termino, como siempre, con una reflexión y una frase . La reflexión es de Nicholas Carr, que fue editor ejecutivo de la Harvard Business Review y miembro del consejo editorial de la Enciclopedia Británica :

 “Lo que la Red fomenta son rápidos cambios de atención, rápidos vistazos entre la abundancia de información y mensajes disponibles; y a la vez disuade del pensamiento concentrado y contemplativo. Estamos tan ocupados buscando e intercambiando informaciones, que tenemos muy pocas oportunidades de estar a solas con nuestros pensamientos, de pensar en profundidad en ideas individuales, en hilos de ideas, en historias o en experiencias”

La frase es de Noam Chomsky, profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). No estoy de acuerdo con todo que dice, pero con esto si:

"La propaganda es a la democracia lo que la coerción a un estado totalitario"

José Antonio de la Hoz



martes, 17 de febrero de 2015

¡Un buen padre nos dejó hace unos días...!



Ayer asistí al entierro de un buen amigo, esposo de una gran mujer y padre de unas cuantas criaturas. La capilla en la que se celebró la Misa funeral estaba repleta de gente, incluidos los pasillos laterales y el central.

Tuve con él un contacto más intenso cuando gestionaba varios programas, públicos y privados, de formación de padres. Era uno de los profesionales con los que contaba habitualmente porque su experiencia como padre y su saber – profesor de sociología del consumo-, daban mucho juego.

De su entierro me impactaron varias imágenes, que se quedarán grabadas en mi memoria mucho tiempo. Una de ellas la serenidad y sencillez, no ausente de dolor, de su mujer y sus hijos. Otra el gentío que llenaba la capilla.

Juan Carlos, así se llamaba, no era una persona pública con cargos rimbombantes, pero si tenía muchos amigos y personas que lo apreciaban, de distintas y diversas sensibilidades. En el funeral había políticos de izquierdas y de derechas, creyentes y agnósticos reconocidos, personas con patrimonio y personas muy humildes. Muchos no estaban allí por motivos materiales o estéticos, estaban por convencimiento y para despedir a una  buena persona que, entre otros, creía y practicaba el valor de la amistad.

Algún tiempo antes de que falleciera intenté verlo, pero personas allegadas me comentaron  que había cola y opté por no molestar.

De él  conozco lo que exponía en conferencias y charlas dirigidas a madres y padres porque, como he dicho anteriormente, lo invité a bastantes y siempre estaba disponible. Lo presentaba y me quedaba a oírlo. Hablaba desde la experiencia, usando pocas recetas teóricas. Estas eran algunas de sus ideas:
  • Querer a los hijos como son
  •  Confiar en ellos
  • Dedicarles tiempo y ser cercanos
  •  No crear una burbuja protectora a su alrededor
  • Escuchar a los hijos, comentar con ellos – con franqueza- cosas relacionadas con las canciones que oyen, las películas y los programas de televisión que ven, los videojuegos con los que juegan…
  • Fomentar que sus amigos vengan a casa, conocer a sus padres….
  • Dar encargos en casa y ser coherentes con lo que se les exige

No sé qué notas han sacado sus hijos, ni me interesa. Las veces que he tenido contacto con ellos he percibido:
  • Naturalidad, espontaneidad  y saber estar
  • Contacto cercano y confiado con los padres
  • Control de las emociones
  • Cariño y aprecio entre ellos y con los padres
  • Personalidad equilibrada
  • ….

Estoy seguro de que Juan Carlos tenía defectos, como todos los tenemos. Algunos de ellos saltaban a la vista, como nos pasa a todos. No me cabe duda de que se esforzaba por limarlos, sin aspavientos, con naturalidad y con constancia. Se disculpaba habitualmente con y sin motivo. Tenía humor y se reía. Se mostraba cercano, compartía vivencias y facilitaba que las compartieras con él.  Cuando entrabas en una conversación íntima con él te animaba a dar algún paso en algo, a avanzar, a mejorar...con suma delicadeza y respeto.

Sufrió  una larga enfermedad  que llevó de forma ejemplar, tal y como comentaban algunas de las personas que lo atendían y vi personalmente. Le costaba no poder ir a trabajar, no poder investigar ni dar clases. Cubrió su baja laboral trabajando, desde casa, en un blog sobre Chesterton http://chestertonblog.com/ con el que se ilusionó e ilusionó a mucha gente. También haciendo otras muchas cosas, cuando la enfermedad se lo permitía.

Podría seguir contando pequeños y constructivos detalles de la vida de Juan Carlos, llevada con garbo hasta los últimos momentos, pero creo que cualquier persona que lea estos párrafos se hace a la idea de que  “ayer enterramos a un gran padre, a una buena persona, a un buen amigo, a un profesional ejemplar  y a un buen ciudadano”, que se esforzaba por vivir muchos de los valores que hoy echamos en falta. 

José Antonio de la Hoz

viernes, 30 de enero de 2015

Las tabletas electrónicas y el sueño

El sueño es vital en niños y mayores para llevar una vida normal. En los niños es importante porque están en pleno desarrollo. En ambos interfiere en los niveles de ansiedad, en la capacidad de atención, en la relación con los demás, en el estado de ánimo etc. Por todo ello no me he resistido ha incorporar al blog esta breve nota de la Revista Española de Neurología. Ahí va :

"La luz emitida por una tableta electrónica puede alterar el sueño si el dispositivo se usa en las horas previas a acostarse, según un nuevo estudio. También las personas que en esos momentos leían en un dispositivo electrónico se sentían menos somnolientas y necesitaron más tiempo para dormirse que las que leían en un libro impreso normal.

En el estudio, 12 adultos jóvenes leyeron unas cuatro horas antes de acostarse durante cinco noches consecutivas, con una luz muy tenue en la habitación. La mitad leyeron libros electrónicos y el resto, libros impresos. Luego pasaron otras cinco noches leyendo, pero intercambiando los papeles. Los participantes que leyeron un libro electrónico necesitaron más tiempo (unos 10 minutos) para dormirse que los que leyeron los libros impresos. Evaluaron que sentían menos sueño. Cuando se durmieron, pasaron menos tiempo durmiendo en la fase REM, caracterizada por un sueño profundo y restaurador.

La sangre extraída a los participantes reveló que usar un dispositivo electrónico retrasó el aumento natural nocturno de los niveles de melatonina en más de una hora y media, en comparación con los que leyeron un libro impreso. Con las medidas se llegó a la conclusión que las pantallas electrónicas emiten dosis altas de luz con una longitud de onda azul que, según investigaciones previas, suprime la melatonina y aumenta el nivel de alerta. Sucede lo mismo con aparatos similares: ordenadores portátiles, teléfonos móviles, monitores LED y otros dispositivos electrónicos."

José Antonio de la Hoz

Fuente: Revista de Neurología 

lunes, 26 de enero de 2015

Segunda evaluación: un plan concreto para superar las malas notas de tu hijo

La mejor forma de resolver un problema es buscar las causas y actuar sobre ellas. Algunas dan lugar a la mayor parte de los efectos y otras tienen poca relevancia. El  inconveniente viene cuando actuamos solo sobre los efectos de un problema y nos olvidamos de su origen, eternizando la situación.

El ocho de enero comenzó la segunda evaluación que finalizará en marzo. Unos alumnos la comienzan habiendo superado con más o menos éxito la primera cita con los exámenes. Otros arrastran uno, dos o más suspensos. Unos están matriculados en un curso de Primaria y otros de Secundaria, Bachillerato o Formación Profesional.

Todas las asignaturas tienen su importancia pero a la hora de afrontar el fracaso escolar de un hijo, no tiene la misma repercusión el suspenso en una asignatura que exige fundamentalmente memoria, como Ciencias sociales, que otra en la que prima el razonamiento abstracto y la comprensión, como es el caso de las matemáticas.

Tampoco es lo mismo suspender por primera vez matemáticas que arrastrar el fracaso en esta asignatura desde cursos anteriores.

Para superar un suspenso puntual en matemáticas, lengua y literatura o idioma puede ser necesario un profesor de apoyo o más dedicación de los padres, si alguno de ellos domina la materia. Si no es la primera vez que suspende hay que ver qué contenidos de cursos anteriores no maneja y son necesarios para comprender los que está estudiando ahora. Esto tendría que haberse prevenido desde principio de curso, pero en la segunda evaluación quizás se esté a tiempo. Habrá que atenerse al caso concreto del niño, pero si consideramos que el problema es solo de comprensión y asimilación de conocimientos haría falta una hora diaria de dedicación a esta asignatura, de lunes a viernes o sábado,  con profesor de apoyo y controlando lo que le explican cada día; mejor bajo las directrices de un pedagogo y/o cumpliendo las indicaciones del profesor que imparte la materia.

Tampoco es igual un suspenso en los primeros cursos de primaria que en la ESO o el Bachillerato. En primaria estamos poniendo los cimientos sobre los que se apoyarán los resultados de la ESO y el Bachillerato. Cuando son mayores es más complejo todo, también las decisiones  a tomar.

Lo anterior son algunos consejos rápidos y muy resumidos a tener en cuenta  con los hijos. Respecto a los padres, habría que analizar lo siguiente:

  1.  ¿Hay conflictividad en la pareja? ¿Trasciende a los hijos?
  2. ¿Usan frases humillantes con los hijos los dos padres o alguno de ellos? Si cuando mi hijo pequeño comete un fallo le digo que “es tonto” se lo creerá, dañaré su autoestima y contará con una dificultad añadida para superar los exámenes y cualquier tarea. Es mejor usar expresiones del tipo “no entiendo cómo has hecho esto así si tú eres capaz de hacerlo mejor”.
  3. ¿Actúan los dos padres al unísono o va cada uno por su lado? ¿Algún cónyuge critica, desautoriza o desmerece al otro en conversaciones con los hijos? ¿Le damos la razón, sin más, a nuestros hijos cuando achacan su falta de rendimiento a los profesores o al colegio?
  4. ¿Han exigido los padres un horario de trabajo personal a los hijos desde pequeños? ¿Han sido constantes en esa exigencia hasta convertirla en hábito?
  5. ¿Han sido receptivos cuando los hijos les han manifestado dudas en alguna asignatura?
  6. ¿Está alguno de los padres en casa cuando los hijos vuelven del colegio? ¿Hay un horario de trabajo para todos los miembros de la familia, del que está excluido la televisión, las videoconsolas o cualquier otra distracción?
  7. En los primeros cursos de primaria ¿trabajan los padres, con constancia, la adquisición de conocimientos matemáticos y lingüísticos?
  8. ¿Van los padres a tutoría el primer mes de curso para ver cómo van sus hijos? ¿Acuerdan con los profesores un plan de actuación y lo cumplen?
  9. ¿Trabajan los padres la voluntad de los hijos diciendo “no” a los caprichos en todos los ámbitos: regalos, comida, bebida, ropa…? ¿Tienen los hijos encargos en casa? ¿Hay normas y límites claros en casa? ¿Se exigen con constancia por los dos cónyuges?
  10. ¿Quieren los padres a los hijos tal como son, sin renunciar a su mejora personal? ¿Hay manifestaciones de cariño frecuentes de los padres con los hijos? ¿Se evitan las comparaciones entre hermanos o con terceros?

Seguro que podríamos hacer algunas preguntas al centro escolar y al profesorado, pero estoy de acuerdo con una frase que oí  en una ocasión a un excelente profesor y que dice así: “No suspende nadie que se haya preparado un examen  para sacar un sobresaliente. En el peor de los casos se quedará en un notable”

Hay causas del fracaso escolar sobre las que es difícil actuar y por eso las obvio en esta entrada. Me refiero a la idoneidad de las leyes educativas, al entorno social del niño o a su genética.

Como siempre, para que nuestros hijos mejoren  hay que concretar  un plan, consensuado por los dos cónyuges con el  tutor del niño. Mejor si está desglosado y supervisado por  semanas.

Termino, como siempre, con una frase. En este caso de Fernando Alberca:

“Una motivación basada en la verdad, en la mesura, en evitar la sobreprotección. Centrada en enseñarle a hacer lo que puede aprender a hacer. Esperar a que lo haga. Confiar en que lo hará bien con práctica. Que lo note porque lo creamos de verdad. Que sepa que nosotros no escribimos por él, sino que le compramos el lápiz y les enseñamos las letras. Que nos sentimos muy orgullosos cuando hace algo difícil, maduro. Y que sabe que igual que puede aprender a salvar los obstáculos de hacerse la cama, poner la mesa, ceder la mejor parte, también logrará cuanto se proponga."

José Antonio de la Hoz



jueves, 22 de enero de 2015

Observaciones de un joven psiquiatra a los padres de hoy

Luis Gutiérrez es un joven psiquiatra que es nieto, hijo y sobrino de ilustres psiquiatras. Hace unos años le pedí los artículos que había publicado en prensa para insertarlos en mi blog. Los motivos son muy sencillos:son útiles, en ellos habla desde la experiencia diaria de ver a pacientes- cada uno con su problemática más o menos grave- que le cuentan su intimidad, esa que podemos esconder incluso a las personas más cercanas. Otro motivo es su estilo directo, no se anda con eufemismos y, por último, sabe usar la ironía y el sentido del humor. Esto último contribuye a una lectura agradecida de sus artículos.

Hace años que publicó los párrafos que hoy traigo a mi blog. En aquella época no tenía ningún hijo y ahora tiene unos cuantos/as. Sigue siendo hincha del Atlético de Madrid, pero  desde la llegada del Cholo Simeone - no estaba cuando escribió lo que vais a leer- ya no es el "Pupas". En ese momento no había crisis económica y ahora si y fuerte. En aquella ocasión era un joven psiquiatra recién estrenado y actualmente sigue siendo joven pero ha puesto en marcha varias iniciativas y da conferencias por todo el territorio español. 

El publicó este escrito con el título "Por qué los padres educan tan mal a los hijos" y sin más preámbulos ahí va, sin tocar ni una coma:


"Espero que me permitan el atrevimiento de escribir acerca de un tema tan espinoso como el de la educación cuando no tengo ningún hijo. Entiendo que en casi todos los temas la teoría suele ser más sencilla que la práctica pero creo que en este asunto concreto todavía lo es más. Dicho lo cual me propongo exponer una idea base, que lógicamente precisaría mayor desarrollo.

Para empezar creo que es imposible entender la situación pedagógica actual sin atender a la bajada de la natalidad. Los padres cada vez tienen menos hijos y eso limita las posibilidades de éxito. Con tan pocos hijos que uno de ellos te salga rana es un error imperdonable que uno no se puede permitir. El que uno de ellos no sea universitario se convierte en una frustración y así conseguimos llegar a la situación actual en la que la Universidad está llena de universitarios frustrados. Desde que son tiernos bebes, padres y madres acarician deseos de grandeza hacia su pequeño vástago. Como por ejemplo: “ojalá que sea notario”, “esperemos que de con un buen partido”, etc. Pero pocas veces se plantean algo tan sencillo como: “confiemos en que el día de mañana sea feliz y una buena persona”.

Los padres parece que gobiernan bajo una sola idea madre: “lo importante es que no sufra, que no lo pase mal, no vaya a ser que se sienta frustrado en su más tierna infancia y eso le marque irremediablemente para el resto de su vida”.

Amparados bajo la manida y estúpida frase de: intento darles todo aquello que yo no he podido tener se labra una personalidad sobreprotegida. El niño se acostumbra a que sus deseos se vean cumplidos en un abrir y cerrar de ojos y eso además de crear una serie de hábitos que luego tienen difícil solución, siembra el campo para que florezca una voluntad virgen, desacostumbrada a tener que esforzarse para conseguir las cosas. Los padres en vez de poner límites se dedican a financiar futuros vicios.

De esta forma el querido hijo pasa muchos años de vida hasta encontrarse con alguien que le lleve la contraria. Con frecuencia esto solía suceder en el colegio pero ahora las cosas han cambiado. Hace no muchos años padres y profesores formaban un frente común rígido y sin fisuras. Pero ahora los aliados son otros, con relativa frecuencia hijos y padres son partes de un mismo ser y el profesor se convierte en el enemigo a batir. Sorprende comprobar como los padres entran al juego de las excusas universales de la edad escolar: “a mi hijo lo que le pasa es que le tienen manía”, “le castigan sin motivo”, “se nota que van a por él” y así un largo etcétera. De esta manera el yugo de las contradicciones sigue sin aparecer en la escena.

De hecho en algunas ocasiones incluso uno oye frases maternas absurdamente ingenuas como por ejemplo: “mi hijo es perfecto, no tiene ningún defecto, lo hace todo bien, es el líder de su grupo”, lo que a mi realmente me preocupa es el grado de miopía de una madre incapaz de enumerar los incontables vicios que sin lugar a dudas, como todo el mundo, su hijo tiene.

De la misma manera que el bebé que sólo tiene contacto con la leche pasteurizada y los chupetes esterilizados, posteriormente desarrolla una propensión biológica a todo tipo de alergias y enfermedades, nuestro pequeño adulto se mostrará hipersensible a todo lo que suponga esfuerzo y dolor.

Y así de buenas a primeras nuestro niño de 25 años entra en contacto con el mundo laboral y descubre que el planeta de los osos amorosos en el que vivía jamás existió, y también comprueba que mamá y papá están mayores y su radio de influencia no llega a muchas cosas.

De tal manera que de la noche a la mañana se entera de que en la sociedad en la que vivimos hay jefes, compañeros de trabajo, inspectores de hacienda, suegros y policías de tráfico. Y él que nunca pensó que vivir fuera tan duro se enfrenta a todo ello con los escasos recursos que ha adquirido en sus múltiples años de educación.

Una persona con serias dificultades para asumir conflictos, problemas y enfermedades, que se hunde ante la menor contrariedad y que siente con toda el alma que es una de las personas más desgraciadas del globo terráqueo, pero sin serlo.

Así nos encontramos con el hombre actual forjado con una personalidad neurótica, simplista, quejica, hipersusceptible, sensiblera, sentimental, estúpida, inmadura e infantiloide. En definitiva un pobre hombre, un ser completa y absolutamente insoportable.

No quisiera terminar de manera tan brusca, añadiré un consejo. Si quieren que su hijo aprenda a sufrir de verdad desde pequeño, pongan todos los medios para que se haga hincha incondicional del Atlético de Madrid (ser del Granada roza el masoquismo)."


lunes, 19 de enero de 2015

Noelia López Cheda....Interesante blog

Que me interesa el mundo de la enseñanza, aprendizaje, psicología....queda claro con las más de doscientas entradas de este blog, con el tiempo trabajado en la enseñanza, con mi estreno como ponente en sesiones de formación dirigidas a padres, como diseñador - gestor - coordinador...de Escuelas de Padres. 

Estoy en una actitud permanente de aprender para luego poder enseñar algo, escribir, transmitir...Cada uno tiene sus criterios para buscar fuentes. El mío es muy sencillo: busco personas que hayan gestionado bien sus recursos en el difícil y apasionante camino de la vida, con formación y experiencia en el tema del que hablan o escriben. Me encantan las personas con sentido común y que se apoyan más en la experiencia que en la fría y poco aplicable teoría. Tengo debilidad por los/las que dejan entrever sus limitaciones, sus errores y defectos, junto a los esfuerzos por superarlos.

Pues bien todo este preámbulo viene a cuento del semidescubrimiento de Noelia López Cheda. Es consultora y coach y me vuelvo a encontrar con ella gracias a una referencia de prensa sobre su blog, bajo el título "Me niego a ser la agenda de mi hija...", a la que podeis acceder pinchando aquí http://goo.gl/yBo2zb . Os aconsejo un paseo por el resto del blog. Yo lo haré en los próximos días .

José Antonio de la Hoz

viernes, 16 de enero de 2015

Howard Gardner: los test que miden el coeficiente intelectual no sirven

Howard Gardner (Scranton, Estados Unidos, 11 de julio 1943) es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la teoría de las inteligencias múltiples, la que lo hizo acreedor, entre otros, al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2011.
Gardner define la inteligencia como la «capacidad mental de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas Plantea que a la hora de desenvolverse en la vida no basta con tener un gran expediente académico. Hay gente de gran capacidad intelectual pero incapaz de, por ejemplo, elegir bien a sus amigos; por el contrario, hay gente menos brillante en el colegio que triunfa en el mundo de los negocios o en su vida privada. Triunfar en los negocios, o en los deportes, requiere ser inteligente, pero en cada campo se utiliza un tipo de inteligencia distinto. Ni mejor ni peor, pero sí distinto. Dicho de otro modo: Einstein no es más ni menos inteligente que Michael Jordan, simplemente sus inteligencias pertenecen a campos diferentes..
Habla de ocho tipos de inteligencia: lingüístico – verbal, lógico – matemática, espacial, musical, corporal – cinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista.
Pues bien, con ocasión del nombramiento como doctor honoris causa por la Universidad Camilo José Cela, le hacen una entrevista que aparece integra en el link indicado al final de esta entrada. Aquí recojo parte de la misma, en su literalidad. Ahí va:

"¿Cómo podemos identificar nuestro potencial?
-Creo que el mejor modo de hacerlo es intentar enseñar algo nuevo a alguien y ver cuánto tarda en aprenderlo. Por ejemplo, enseñamos a un grupo de estudiantes a jugar al ajedrez. Después de 20 partidas, algunos ganarán casi siempre. Claramente esos son los que tienen más potencial.
-¿Hay gente competente en todos los tipos de inteligencia?
-Todo el mundo tiene todas las inteligencias, pero la vida no es justa… Hay gente que brilla en todos los tipos, como Leonardo Da Vinci, y otros… bueno, no las desarrollan igual. Pero lo importante de esta teoría es que existen una serie de perfiles: algunos tienen picos altos en algunas tareas y otros en otras, pero siempre podemos mejorar en las más bajas.
-¿Qué aconsejaría a los padres para potenciar la inteligencia de sus hijos?
-Présteles mucha atención y averigüe qué es lo que les interesa y les apasiona sin proyectar en ellos sus prioridades, pasiones ni debilidades.
-¿Qué opina de los test que miden el coeficiente intelectual?
-No sirven, es como poner a alguien un sello en la frente: tú eres listo, tú no. Eso es muy negativo. Es mucho mejor descubrir en qué destaca alguien, qué debe aprender y darle ayuda para ello. Y si no es así, probar otra cosa.
-Si tuviera en sus manos la educación de un país, ¿qué es lo primero que cambiaría?
-La educación no debe centrarse únicamente en la escuela: también depende de la familia, los medios de comunicación, el vecindario, todo lo demás… Además, los profesores deben ser profesionales.
-Explíquese.
-Tienen que tener vocación y demostrarlo. Aceptar una responsabilidad, tener estatus y ser respetados.
-¿El sistema educativo actual desperdicia el talento?
-Nuestras comunidades desperdician el talento porque solo los privilegiados tienen opciones. Una de las cosas más interesantes de los sistemas educativos de Finlandia y Singapur, los mejores del mundo ahora mismo, es que son totalmente planos y justos. Es decir, no hay manera de saber cuánto dinero tiene la familia de cada estudiante en un colegio. En un sistema realmente justo, los alumnos con desventajas tendrían a los mejores profesores y las mejores escuelas."